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    Mov Gayones: Solidaridad y apoyo al pueblo de Chile que resiste y lucha en las calles


    El pueblo de Chile sigue en la calle manifestándose en contra de las medidas económicas y sociales que quiere imponer el gobierno de Sebastián Piñera; y a pesar de la dura y criminal represión de las fuerzas armadas (carabineros y ejercito) obreros, campesinos, comunidades originarias como los Mapuches (que han venido librando una lucha histórica por sus tierras), estudiantes, se han movilizado en estos días como expresión de una reanimación de las luchas populares en un país donde al amparo de un golpe de estado criminal se impuso la agenda neoliberal, el silencio y la sumisión. El pueblo chileno ha tomado las calles expresando el descontento popular contenido por años bajo una férrea política de represión y silencio a las voces disidentes, impuesta a sangre y fuego durante la dictadura del espurio dictador, peón servil de los intereses imperialistas yankee Augusto Pinochet (pinocho). Entre las múltiples pancartas desplegadas en las calles por el pueblos hay una que destaca el siguiente mensaje “Somos los hijos de los obreros que no pudiste matar”, muy significativa en un país donde los sectores de la derecha apoyaron con fervor las de exterminio contra las mayorías explotadas y oprimidas que se organizaron para enfrentar el modelo neoliberal que significaba amplias ventajas para que los burgueses acumularan inmensas riquezas mientras las mayorías tenían que sobrevivir en atroz miseria.

    Parafraseando al cantautor venezolano Alí primera, los pueblos son como un cuero seco, si lo pisas por un lado se levantan por el otro; y el pueblo de Chile tan pisoteado por la bota militar y los lacayos serviles a los intereses del imperialismo norteamericano se ha levantado para exigir el cese de las políticas neoliberales que niega entre otras cosas el derecho a la educación, a la salud, al agua elementos vitales para el desarrollo de la vida. 

    En las jornadas de lucha, como hemos destacado han estado obreros, campesinos, jóvenes estudiantes, poblaciones originarias como los Mapuches, todos ellos en pleno combate contra las fuerzas represivas que defienden a los explotadores, que quieren seguir vendiendo la mentira construida por años por la propaganda neoliberal de un supuesto “milagro económico”. una forma de esconder las terribles desigualdades sociales que se profundizaron a partir del golpe de Estado contra el gobierno de Salvador Allende en 1973. 

    El golpe militar encabezado por Pinochet tenía entre sus objetivos “limpiar “el camino de todo obstáculo para implantar las recetas neoliberales indicadas por el FMI. El obstáculo principal el pueblo organizado y consciente que quería construir para la transformación social, y por el fueron, arremetiendo contra decena de miles de hombres y mujeres que querían un Chile libre de la opresión imperialista. 

    El castigo a las masas populares fue acompañado además de toda una propaganda sistemática en la que el objetivo fundamental era demostrar lo “inviable” del socialismo. Para eso debían contar con un personaje capaz de abrazar los más oscuros principios, capaz de asesinar por negocio cual matón mafioso, y lo consiguieron en la persona de Augusto Pinochet (pinocho). 

    Luego del golpe de Estado a Salvador Allende comenzó toda una actividad para el exterminio sistemático de las organizaciones de izquierda revolucionaria, esto produjo serio debilitamiento del movimiento revolucionario, que no obstante libró la batalla con los pocos recursos que le quedaban a la mano. 

    Chile fue convertido por Pinochet y su gabinete neoliberal en un laboratorio para aplicar toda una serie de medidas desde el punto de vista de los intereses del capital financiero. Los aparatos de propaganda capitalista se dedicaron a resaltar las supuestas bondades del sistema capitalista en Chile y trataron de resaltarlo propagandeando por el mundo acerca del supuesto milagro chileno. 
    Pinochet deja formalmente el gobierno en 1990, sin embargo impuso un conjunto de condiciones para su salida, asegurándose un importante control en las fuerzas armadas, en el plano jurídico dejó una constitución plagada de sustento legal a la estructura dictatorial de derecha establecida durante su mandato. Casi tres décadas después de traspasar el gobierno Pinochet, queda demostrado que el supuesto milagro económico chileno no tiene mayor soporte, la falacia se cae como castillos de naipes, ha estallado la burbuja en la que se proyectaba el espejismo que escondía la realidad de millones, el pueblo en sus diversos sectores se ha lanzado a la calle, reclaman lo que se les ha prohibido a sangre y fuego por décadas. 

    Sin embargo hay que destacar que en momentos de gran conflictividad social se agitan los escenarios en los que se expresan las diferentes tendencias políticas, las cuales intentan imponer su criterio y propuestas programáticas. Se debate hoy el pueblo chileno entre diversas propuestas, por un lado están los poderosos reductos de la derecha pro fascista que hará todo lo posible para detener el torrente popular utilizando medidas de fuerza. Están los sectores de la derecha en cierta manera “moderados” que intentaran mantener la institucionalidad haciendo algunos cambios que deje al final todo como está. Están los reformistas y pacifistas, ambos con similares niveles de incomprensión de la necesidad de enfrentar la violencia indiscriminada del Estado chileno y sus fuerzas represivas anteponiendo a esto los métodos de resistencia y lucha popular organizada. Estos se conforman con denunciar, ante el mundo las miserias del capitalismo que sufren los explotados y oprimidos en Chile, pero no se plantean cambiar las estructuras que sostienen la desigualdad en la sociedad, quieren a pesar de todo seguir con el mismo sistema con algunos que otros cambios que maquillen la realidad. 
    Por otro lado están los sectores proletarios, que junto a los sectores más avanzados de la lucha ven la posibilidad de avanzar en cambios estructurales, intentan iniciar estos cambios con la renuncia de Piñera para luego avanzar en la conformación de una propuesta constituyente que sirva de escenario para confluir las fuerzas populares con sus planteamientos para sentar las bases de construcción de una nueva estructura en lo económico, político y social para superar en primer término las estructuras heredadas de los tiempos de Pinochet, caracterizadas estas por garantizar el desarrollo de la cultura económica y política neoliberal, fascista, sustentadas en los inmensos privilegios y ventajas de los sectores vinculados a la burguesía en detrimento de las mayorías. Esto tiene que ser acompañado de continuar la movilización con discusión en los sectores populares para abordar cambios. Aquí será fundamental para garantizar avances significativos la capacidad de organización y unidad de los sectores populares. 

    Es momento de que los revolucionarios hagan los mayores y mejores esfuerzos para garantizar la direccionalidad consecuente con los intereses de las mayorías explotadas y oprimidas como prioridad. 

    Para esto la consolidación de la unidad popular y revolucionaria es imprescindible e impostergable. Desde Venezuela los marxistas leninista saludamos las jornadas de lucha del pueblo chileno, que valientemente enfrenta a un gobierno que es en esencia expresión de los intereses más oscuros del fascismo internacional. Heredero de Pinochet. 

    Abajo Piñera y su gabinete 

    Por la victoria popular sigamos hacia adelante. 

    Por la unidad de los pueblos de América Latina y el Caribe para enfrentar al imperialismo avancemos hasta la victoria siempre. 

    Movimiento Gayones 
    Caracas- Venezuela 2019


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    Prensa Libre

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    Karl Marx