viernes, 23 de diciembre de 2016

Editorial Voz Proletaria 107: 2016, una dura prueba en el camino hacia la victoria

Último editorial de Voz Proletaria del año 2016, donde se hace un resumen del desenvolvimiento del movimiento revolucionario en nuestro país


Caracas, diciembre de 2016. Voz Proletaria.- Ni siquiera en estas fechas festivas de fin de año la lucha de clases rebaja su intensidad. El año que termina se puede considerar uno de los más difíciles de los últimos tiempos para el movimiento popular y la sociedad venezolana en general. La fuerte crisis económica que golpea de manera inclemente el bolsillo de los trabajadores, no parece llegar a su fin.

La caída de los precios de los hidrocarburos, principal negocio para el ingreso de divisas internacionales a nuestro país, unido al manejo deficiente de la economía por parte del gobierno, la corrupción, el despilfarro y la falta de voluntad política para someter a los explotadores. Estas situaciones se enlazan con la crisis cíclica del capitalismo, enmarcada en la crisis general por la que atraviesa este sistema explotador.

Otro factor importante en esta crisis y que juega un papel importante, ya que por sus características es objetivo, es el saboteo a la economía por parte del imperialmo y de la burguesía criolla que vive de la carroña y la importación. Este saboteo, denominado “guerra económica”, aunque ha jugado un papel formidable, es presentado por los reformistas de manera errónea como el único factor que mantiene al país sumido en la aguda crisis económica, obviando los otros factores ya mencionados.

Lo real de todo esto es que la interrelación de todos estos factores, así como la pugna de las potencias imperialistas por repartirse los recursos naturales de esta zona de influencia, encaminó a las masas, a inicios y mediados de año, en un peligroso reflujo o descontento que amenazaba en transformarse en un proceso de derechización. En los últimos cuatro meses del año, se presenciaron indicios de recuperación y cierta reanimación y disposición de combate de las masas, expresándose esto en movilizaciones y protestas, donde las organizaciones revolucionarias y de izquierda de distintas ideologías y tendencias, comenzaron a salir del letargo, y la participación política reapareció con nuevas actividades y movilizaciones populares. El proceso de negociación entre el ala conciliadora del gobierno y la reacción, es otro factor que pasará a jugar un papel importante.

Pero el papel fundamental, lo deben jugar las organizaciones revolucionarias, los trabajadores y el pueblo. Una vez más, hacemos el llamado al fortalecimiento del Frente Popular, instamos a todas las organizaciones de izquierda del país a superar los estragos causados por el reflujo en sus filas, apostando a la unidad con otras organizaciones revolucionarias, exhortamos a la creación de mecanismos internos que contemplen políticas de acuerdos, alianzas y unidad, haciendo a un lado disputas innecesarias y centrar sus ataques contra el enemigo común, la burguesía y el imperialismo. En este sentido, invitamos desde ya a la lucha en el año 2017, (que será mas complejo aún y comenzará en enero con la incorporación de nuevos billetes); hacemos el llamado a participar en la III Convención Nacional de la Izquierda Revolucionaria (CONIR) en Caracas, organizada por el Frente Popular UPRA como espacio para fortalecer el estudio y la formación ideológica, a reimplantar el optimismo y la seguridad en la necesaria victoria de nuestra lucha. Por ello invitamos a analizar todos los acontecimientos y las fechas de los 100 años de la Revolución Bolchevique de 1917 que llevó a la clase obrera y campesina al poder en Rusia.
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domingo, 18 de diciembre de 2016

“Medidas económicas del gobierno atacan los efectos mas no las causas de la crisis”

➤ Así lo destacó Nadia Mora, vocera de la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista (UPRA) y militante del Movimiento Gayones


Caracas, diciembre de 2016. Voz Proletaria.- Desde la Dirección Nacional del Movimiento Gayones y del Frente Popular UPRA, se han venido estudiando las medidas implementadas por el gobierno bolivariano para enfrentar la arremetida de la burguesía criolla e internacional, llegando a la conclusión de que las mismas no atacan las causas, sino los efectos de la actual crisis económica que vive nuestro país.

“Apoyamos la acción de golpear a las mafias, sin embargo, creemos que se siguen atacando los efectos y no las causas. Se deben atacar a las mafias, empezando por los grandes capitalistas, dueños del capital financiero en el país”, afirmó Mora y además añadió que las medidas “que toma el gobierno de manera inesperada demuestran una gran improvisación, falta de planificación y control real de los aspectos fundamentales de la economía. La medida de golpe sorpresa a las mafias, es sólo una medida temporal, seguramente les será más cómodo traficar un billete de 20 mil que representa 200 billetes de 100; luego sacrificar a todo un pueblo para atacar a unos cuantos mafiosos, es completamente desacertado”.

Respecto a la prórroga, hasta el 2 de enero, para la circulación del billete de 100 bolívares que anunció este sábado el presidente de la República, aseveró que “se debió prever las consecuencias de las medidas, que ya de por sí, no acabarían con el flagelo del contrabando, ni con la inflación ni menos aún con la gran ofensiva de la burguesía. Todo esto expresa la ineptitud de algunos funcionarios los cuales, deberían ser destituidos de sus cargos.

Mora enumeró las medidas que a su juicio, servirán para superar la crisis actual. “Creemos que la salida es el control total de los medios fundamentales de producción, entre ellos la banca, pero no con un control policial o militar como se ha hecho hasta ahora y del que conocemos el resultado, sino con el control popular.

Los únicos que resolverán esta crisis serán la clase obrera en alianza con el campesinado. Fundamentalmente porque somos los más afectados, y por tanto, los que realmente estamos más interesados en salir de ella, además son los obreros y campesinos los que están ligados verdaderamente a la producción y a la distribución”, sentenció.

LA DERECHA SIN APOYO

La vocera de UPRA explicó que tanto el gobierno como la oposición, se encuentran en una difícil situación debido a la falta de apoyo popular y enfatizó que ninguno de los dos grupos se atreve a actuar de manera radical por temor a la respuesta que podrían dar las masas contra todos los culpables de la crisis.

“La derecha está dividida, dispersa en sus propuestas de sacar al gobierno, y no ha sabido capitalizar o está incapacitada de capitalizar todo el descontento social que existe. En el discurso se presentan como los salvadores del pueblo ante la crisis, pero se trata de demagogia pues responden a los intereses de la burguesía tradicional y al imperialismo norteamericano.

EL GOBIERNO BUSCA SOLUCIONES

Por otro lado está el gobierno, que con sus medidas improvisadas genera aún más descontento en el pueblo, aunque todavía cuenta con un importante apoyo popular. No dudamos que exista una ofensiva reaccionaria nacional e internacional de la burguesía imperialista y sus lacayos criollos, pero ante esa ofensiva, las medidas del gobierno son tímidas”, subrayó y añadió que se sumarán más dificultades el año próximo. “Será un año electoral y el derroche de recursos y populismo será enorme”.

Mora aseguró que el gobierno bolivariano se encuentra en una situación bastante difícil. “Una economía destrozada, un gobierno debilitado y con menguante apoyo popular. La burguesía los tiene agarrados por el cuello, éste podría ser el momento de una lamentable ofensiva reaccionaria”.

SITUACIÓN INTERNACIONAL

Es importante destacar -dijo Mora- que la crisis capitalista se sigue manifestando en el mundo, particularmente en este continente, donde los gobierno vienen tomando medidas que no son favorables a las mayorías trabajadoras, especialmente en Brasil y Argentina luego del arribo de gobiernos abiertamente de derecha al poder, y quienes ya han hecho leyes y medidas de recorte social. Ante esto, la respuesta de los pueblos ha sido salir a las calles a reclamar sus derechos conquistados, lo que les ha conllevado fuertes represiones, la típica la respuesta de gobiernos de derechas.

“En otros países las condiciones se deterioran igualmente, sobre todo en cuanto a los derechos sociales de las poblaciones humildes y trabajadoras”. Finalmente aseveró que “todos estos temas serán debatidos en la Tercera Convención Nacional de la Izquierda Revolucionaria (CONIR), espacio que se viene organizando desde hace tres años de manera comprometida por parte de la UPRA, para reunir a la izquierda revolucionaria del país.

Este año, la CONIR se realiza en el marco de la celebración del centenario de la Revolución Bolchevique y para honrar dicha celebración, promoveremos la organización de un comité revolucionario para organizar los actos de conmemoración de esta importante gesta”, concluyó.

La CONIR aún no tiene una fecha establecida, aunque se perfila para finales de enero en Caracas.
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viernes, 16 de diciembre de 2016

Ejército Árabe Sirio libera ciudad de Alepo

➤ La liberación de Alepo por parte del ejército patriota de Siria ha significado un duro golpe a los intereses de los imperialistas occidentales en la región


Caracas, diciembre 2016. Voz Proletaria.- Luego de agudas luchas contra los diversos grupos terroristas financiados por Estados Unidos, La Unión Europea y países del Medio Oriente como Israel, Arabia Saudita, entre otros, el ejército patriota de Siria consiguió liberar la ciudad de Alepo que se encontraba bajo el control de los terroristas desde hace más de cuatro años.

Pese al silencio y manipulación de los medios occidentales, que acusan a Damasco de masacrar a los civiles, los medios locales y agencias internacionales como RT y TeleSur, quienes se encuentran en Alepo, han mostrado una realidad totalmente distinta a la presentada por las poderosas cadenas financiadas por los imperialistas occidentales. En los videos se puede observar a los civiles celebrando la liberación de la ciudad.

La liberación de Alepo, anunciada por medios rusos, fue desestimada y hasta negada por los medios occidentales, hasta que el propio presidente sirio, Bashar al Assad, en una entrevista confirmara el avance militar con las siguientes palabras: "La liberación de la ciudad de Alepo es algo muy importante, (...) hay que fortificar la ciudad del exterior, es decir, limpiar su prefería de los terroristas" y respondiendo a una pregunta sobre negociar con los terroristas, aseveró que "No habrá pausa, la pausa sólo se pone en el área en la que los terroristas dicen que están listos para la entrega directa de sus armas, o abandonar la zona, sólo entonces se detienen las acciones militares".

Al Assad rechazó las manipulaciones que hace Estados Unidos a través de sus medios de propaganda sobre unos supuestos "rebeldes moderados" que son distintos del "Estado Islámico" o del Frente Al-Nusra; declaró que todos son terroristas. "En los últimos años EE.UU intentó convencer a todo el mundo de la llamada oposición moderada o de los llamados combatientes moderados, y esto es una gran mentira porque los hechos demostraron que todos los que apoya EE.UU son radicales del Frente de Al-Nusra o de Daesh o pertenecen a otras organizaciones que adoptan la misma doctrina radical".

IMPORTANCIA DE LA LIBERACIÓN DE ALEPO

En un artículo publicado en Hispan TV, Eduardo Luque afirma que "La liberación de Alepo es el punto de ruptura en esta guerra y es al mismo tiempo la evidencia del cambio producido en la nueva política a nivel internacional. Occidente y las monarquías árabes del Golfo Pérsico, que habían apostado por la caída de la ciudad apoyando a los grupos terroristas, se ven ahora abocados a cambiar de estrategia.

Los últimos días, casi horas, han visto como el ejército sirio y sus aliados avanzan con enorme velocidad. El frente terrorista colapsa, aunque aún queda mucha batalla, para finales de mes se espera el control total sobre la ciudad por parte del gobierno sirio. Las deserciones en el bando terrorista se multiplican. La ruptura de las líneas de defensa empuja a los militantes a abandonar sus posiciones huyendo hacia otras zonas que aún controlan, cada vez menores y cada vez más aisladas unas de otras", destaca el analista.

Cuando se hizo evidente la victoria de los patriotas del Ejército Árabe Sirio contra los terroristas, occidente estalló en cólera, y sus medios comenzaron a difundir la noticia sobre las "terribles condiciones en que se encuentra la población", aseguran que las tropas de Damasco están disparando a mansalva contra personas desarmadas y los aviones bombardean indiscriminadamente los barrios de la ciudad, asesinando -dicen- a enormes cantidades de civiles desarmados.

Pero la situación real no parece coincidir con los informes de los medios occidentales. Así, un abogado sirio de nombre Safwan al Kirzi afirmó a la agencia rusa Sputnik que para ellos, "la liberación de Alepo significa el regreso a la vida normal, a la paz. La gente y sus familias pueden ahora vivir con seguridad y buscar la estabilidad". Relató a esa cadena internacional rusa que él, al enterarse de la noticia, acudió a Alepo para unirse a la celebración y dijo aguardar el momento en que "cada parte de Siria pueda también celebrar su liberación".

"Nuestros corazones se detuvieron con el comienzo de la ocupación hace cinco años. Ahora esperamos que la paz, la tranquilidad y la seguridad regresen a cada hogar de nuestro amado país, y que todos podamos vivir en comunidad, como antes", declaró Hicham Tayar, también residente de Alepo.

Así como estos, numerosos testimonios ilustran la visión de los sirios sobre la victoria de su ejército en Alepo frente a los terroristas.

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martes, 6 de diciembre de 2016

Comunicado conjunto PRT y Mov. Gayones

Las organizaciones marxistas Partido Revolucionario del Trabajo (PRT) y el Movimiento Gayones publican comunicado conjunto sobre la coyuntura actual en Venezuela


Caracas, diciembre de 2016. Voz Proletaria.- Con miras en la unidad de las fuerzas revolucionarias de nuestro país, las organizaciones marxista leninistas Partido Revolucionario del Trabajo y Movimiento Gayones, elaboraron un comunicado conjunto donde se analiza el momento político que se viven en todo el mundo, en América Latina y, particularmente, en Venezuela y dilucidan cuáles son las propuestas de los revolucionarios para llevar adelante y con éxito la lucha de clases contra la burguesía y el imperialismo, los enemigos principales.

A continuación el texto del comunicado.

COMUNICADO CONJUNTO DEL MOVIMIENTO GAYONES Y DEL PARTIDO REVOLUCIONARIO DEL TRABAJO (PRT)

Con el objeto de avanzar en búsqueda de explicaciones ante los variados y complejos procesos de lucha en curso a nivel mundial, debemos remarcar su relación con la crisis general del capitalismo, las crisis cíclicas y su expresión concreta en la agudización de las diferentes contradicciones que se hacen cada día más fuertes e inocultables.

La realidad permite visualizar el avance de la derecha en los bloques imperialistas, el control de sectores que impulsan un nuevo reparto de los mercados, que requieren irse posicionando en zonas estratégicas, mientras tanto se reorganizan y chocan, no directamente, sino en la forma de escaramuzas por medio de agentes locales, que esencialmente responden a los intereses de grandes monopolios capitalistas. El fin es imponer su dominio por medio de políticas de derecha o de extrema derecha cada día más inocultables.

Cada potencia imperialista, cada monopolio capitalista, busca sacar ventaja de sus condiciones materiales y políticas, pasando, en algunos casos, por encima de sus propios acuerdos, lo que genera reagrupamientos a lo interno de cada bloque. La gran burguesía internacional y nacional busca expandir su área de influencia, posicionar sus fuerzas militares, controlar vías estratégicas, conquistar nuevos mercados, imponerse sobre los países dependientes, socios o contendores, lo que genera conflictos inter-imperialistas y agrava las contradicciones en algunos puntos del planeta, entre los países imperialistas, y entre éstos y las naciones oprimidas, neo-coloniales o dependientes.

Tal cúmulo de contradicciones explican en buena parte, por ejemplo, los avances de la ultraderecha en Europa y Estados Unidos, el ascenso fascista de Le Pen en Francia o el sorpresivo triunfo del republicano Trump en EEUU, con sus discursos nacional-imperialistas, amenazas xenofóbicas, de aumentar la militarización en el Oriente Medio y a escala mundial, casos de Irak, Libia, Sudán, Yemen, la península de Corea, el Mar de China, etc.

Una burguesía imperialista desatada que busca directamente el control en los países oprimidos; que exacerba las posiciones nacional-chauvinistas de los capitalistas tratando de confundir a las masas obreras y a los sectores populares más atrasados por medio de una propaganda patriotera, cuajada de mentiras y golpes bajos, como acaban de hacer Clinton y Trump, cuyo fin verdadero es imponer el dominio de los monopolios que cada uno representa. Este tipo de manipulación electoral e ideológica persigue bloquear las crecientes protestas de masas a lo largo y ancho del planeta, la movilización popular contra el ascenso general del fascismo y las medidas antisociales que el capitalismo aplica, esto se expresa en movilizaciones de la oposición popular contra las medidas neoliberales que los gobiernos aplican parar tratar de salir de la profunda crisis estructural del sistema de explotación privada, castigando el salario, las conquistas sociales y la vida misma del pueblo.

A lo interno de cada país, sea imperialista o dependiente, la contradicción capital-trabajo, burguesía-proletariado, patronos-clase-obrera se agudiza y cobra diversas expresiones. Se manifiesta como luchas reivindicativas, étnicas, sindicales, salariales, choques entre los partidos, incluso del sistema. La contradicción entre los opresores y los oprimidos igualmente cobra diversos matices, aunque todavía no se enfrentan abiertamente la burguesía y el proletariado, se expresa la lucha de clases como enfrentamientos locales y pequeñas batallas que van ascendiendo permanentemente en un proceso de agudización de la lucha de clases.

Una nueva oleada de luchas y revoluciones será terrible para la burguesía, por lo que tratan de neutralizar a las fuerzas combatientes, negociar acuerdos y si es posible derrotarlas. Su política apunta a neutralizar las fuerzas beligerantes, estimulando las ilusiones socialdemócratas, con sus eternos intentos de desarmar a los pueblos por medio de engaños y ofertas de un bienestar, cada día más lejano, porque la propia crisis económica, política y social no permite su realización.

El objeto de nuestro análisis es pues, interpretar dicha realidad, trazar un camino estratégico de lucha y hacer todo lo que está a nuestro alcance, para transformarla por medio del empuje sostenido del proletariado, única clase capaz de llevar las transformaciones hasta las últimas consecuencias.

Ciertamente no será sola la clase obrera quien llegará a construir la nueva sociedad, por lo que requiere una inteligente política de acuerdos, alianzas y unidad entre las organizaciones para consolidar ese papel estratégico, clave en la lucha por la liberación nacional y el socialismo.

En este marco los combates contra el imperialismo, como fase superior del capitalismo, es una tarea de primer orden; indica el carácter predominante de la lucha de clases internacional y forma parte de las definiciones que habrán de llevarse adelante para la construcción del frente popular como espacio de acercamiento entre las organizaciones revolucionarias locales y mundiales, que luchando por la construcción de una nueva sociedad, trabajan para aglutinar fuerzas contra el imperialismo, la derecha y el fascismo, que avanzan por todos los rincones del planeta.

El proceso de construcción de un sólido partido proletario, con sus diversos instrumentos de lucha, forma parte de las tareas primordiales del momento. Para alcanzar esta meta, la política de unidad con las diversas organizaciones que reivindican su origen de clase y el programa de la clase obrera más allá del frente popular, es otra tarea clave para los marxistas y el proletariado.

Sobre la base de un programa unificado, las tesis y línea política debemos consolidar el proceso de unidad que entre algunas organizaciones proletarias se viene gestando, particularmente tomamos esta tarea con carácter prioritario, tanto para el Movimiento Gayones como para el PRT.

A nivel internacional, se expresan las luchas, y allí donde un pueblo se levanta están nuestros hermanos de clase, nuestros camaradas marxista-leninistas, con sus organizaciones haciendo realidad la utilización de todas las formas de lucha para destruir la explotación burguesa, en Turquía, Costa de marfil, Túnez, México, Colombia, Ecuador, Brasil, Venezuela, y muchos otros países los combatientes proletarios vamos a la cabeza de las luchas quitando el velo de los ojos a quienes, desde el terreno popular, aún están creyendo en los cantos de sirena del “capitalismo democrático” y de otras patrañas burguesas, cuyo fin es mantener la esclavitud asalariada y la opresión de los dueños del capital contra el proletariado y las masas en general.

En Latinoamérica el panorama se torna cada día más claro. Los gobiernos reformistas van cumpliendo al pié de la letra su misión histórica: ser la puerta de entrada del fascismo. La derecha ultra reaccionaria avanza y el reparto de las riquezas se agudiza ante las amenazas de los monopolios que representa el gobierno de Donald Trump.

Ni la burguesía tradicional -tampoco la burguesía emergente- han sido, ni serán capaces de golpear seriamente la esencia económica del modo de producción capitalista, ni siquiera el modelo de expoliación imperialista. Temen expropiar y someter a la burguesía, lo más que llegan es a renegociar la dependencia, ampliando la gama de posibilidades para una entrega de las riquezas nacionales, continuando con su política de exportar materias primas e importaciones, dependencia financiera, militar y tecnológica.

En las condiciones del mundo actual no negamos la necesidad de acuerdos y alianzas con países dispuesto a ayudar en momentos de dificultad, pero diferimos en que esa “ayuda” se transforme en dependencia o renegociación del esquema de dominación.

Particularmente Colombia, Venezuela, Brasil, Argentina, Ecuador y Bolivia, significan una gran potencialidad de lucha revolucionaria en la actual coyuntura. Pueden presentar situaciones de confrontación, levantamientos, protestas y revueltas donde el imperialismo puede perder el control, particularmente por el gran descontento popular y el choque entre los bloques imperialistas. Estas situaciones, más los procesos de Cuba y Nicaragua, junto con los cambios en el polvorín del Medio Oriente, pueden exacerbar las contradicciones llevando a las masas populares a un total rechazo en relación a los métodos de la democracia burguesa, para dar solución a los problemas básicos de las mayorías, abriendo las puertas a un nuevo período de auge de masas después de superar cierta decepción, en la que el papel organizador y movilizador de los marxista leninistas será determinante, ya que las limitaciones políticas de la socialdemocracia y los sectores reformistas, dentro de los gobiernos progresistas presuponen su derrota, la que se mide en la entrega al detal de los avances sociales propuestos en sus programas originales.

De llegarse a concretar la entrega de las armas por parte de las FARC, no significará ni la paz, ni la desmovilización de la insurgencia, incluso de la lucha armada en Colombia, porque jamás habrá paz mientras impere el modo de producción capitalista con una violencia burguesa cotidiana y brutal contra el pueblo, porque la insurgencia seguirá existiendo mientras exista la opresión burguesa.

La clase obrera, los campesinos y el pueblo explotado estamos en la obligación de seguir peleando contra la esencia fascista y represiva del Estado capitalista expresado en la policía, ejército y gobiernos burgueses como el colombiano, por su tradición represiva. La burguesía dominante y el uribismo como expresión político-militar de ella, en la realidad no aceptarán ninguna reincorporación a la vida normal de quienes por décadas se formaron en planificar, organizar o dirigir la lucha contra el Estado burgués.

Contra el movimiento popular y revolucionario de la región está en puertas una ofensiva más violenta del imperialismo estadounidense y sus lacayos, para frenar los avances populares y rescatar el control total de su “patio trasero”, del que ha perdido algunos niveles de control por un cambio de correlación de fuerzas populares y las contradicciones inter-capitalistas, a nivel de una nueva burguesía emergente asociada a otros capitales, aunque no resulta descartable una negociación entre diferentes bloques para repartirse, temporalmente, las jugosas ganancias de la explotación de estos territorio.

Las contradicciones de las clases y sectores dominantes estarán presentes. Independientemente de sus acuerdos. Los monopolios requieren someter al movimiento insurgente y popular con la intención de adueñarse de las riquezas de forma más fácil.

El imperialismo espera aprovecharse del creciente descontento con la socialdemocracia y la negociación de las FARC para fortalecer su control ideológico y militar, utilizar la propaganda reaccionaria y la represión con el fin de desmoralizar a las fuerzas insurgentes de Colombia, Venezuela, Argentina, Brasil y desde allí a toda la región.

En el caso de Venezuela estamos atravesando una compleja situación económica y política dada; como hemos dicho, por el impacto de la crisis estructural capitalista, simultáneamente la caída de los precios de las materias primas a nivel mundial, el derrumbe de los precios petroleros, la baja de consumo en algunos países y la incorporación de nuevas tecnologías como el fracking. A esto se suma la ofensiva del imperialismo y la burguesía nativa, especialmente en el ámbito económico; las contradicciones entre las corrientes nacionalistas y neoliberales. En lo fundamental por las debilidades del nacionalismo pequeño burgués en el gobierno que no ha sido capaz de golpear el corazón económico de los monopolios ni sustentar un proyecto económico sobre la capacidad de la clase obrera, los campesinos y el pueblo, apoyado, en general, en una burocracia que poco conoce del proceso productivo, de fuerte prejuicios intelectuales contra el trabajador, además de tener, muchos de ellos, nexos con la burguesía, entorpeciendo las medidas prácticas de carácter avanzado requeridas para solventar la actual situación.

La derecha opositora, desde la MUD hasta la derecha más extremista, arreciaron su ofensiva contra el gobierno en diversos planos, desde el revocatorio hasta las “guarimbas” y otros actos terroristas

Nuestras direcciones han analizado que tales acciones constituyen una medición de fuerzas, una forma de presión para acrecentar nuevas acciones en los planos económicos, de calle y paramilitares, que continúan con la incorporación de las corrientes estudiantiles de la derecha más reaccionarias. Toda una campaña de agitación para crear confusión entre las masas, buscando aprovechar el evidente descontento por problemas presupuestarios, atropellos laborales, hiperinflación, especulación capitalista, alza desmesurada de los precios, situación de las colas, anarquía, ineficiencia y escasez de productos que afectan a la población.

De acuerdo a nuestro análisis, a partir del 2015 el movimiento popular y las organizaciones revolucionarias en general, hemos caído en cierto grado de reflujo que tiende a ser superado en algunos sectores estratégicos internos y en nuestra periferia. El fortalecimiento ideológico, la acción política, los debates y las movilizaciones de masas ayudan en esa dirección, bloqueando la ofensiva de la derecha opositora. Ha habido algunas expresiones de recuperación en ese sentido, que pueden dar paso a un nuevo período de auge de masas, independientemente que la razón inicial sea defensiva: responder ante las amenazas externas e internas de la derecha opositora.

Es importante impulsar la recuperación en la movilización popular para estimular la organización, promoviendo todas sus justas luchas, pugnando por colocarnos a la cabeza de estas con planteamientos y consignas que superen las ilusiones reformistas. Es necesario entonces preparar las condiciones para alcanzar una revolución verdadera ante una ofensiva de la derecha que amenaza con tornarse violenta, podrían darse las condiciones políticas para una huelga general, un choque directo con la derecha, la rebelión popular o la insurrección política.

Cada una de estas acciones son variables que debemos analizar y promover entre la vanguardia revolucionaria como forma de consolidar la expectativa popular para derrotar la ofensiva imperialista.  

El reflujo se manifiesta en algunos sectores confundidos y decepcionados ante las colas, el desabastecimiento, la corrupción alcanzando incluso la propaganda “socialista” del gobierno, pero no es menos cierto también que se ha ido frenando en aquellos sectores avanzados de la población, que saben que la burguesía es culpable de la situación económica. El sector más consciente se suma a la lucha contra la reacción tratando de promover la organización y la movilización popular contra los intereses del imperialismo, la burguesía y la conciliación nacional reformista, cuajada de doble discurso, sectaria a más no poder, corrupta y demagógica, con el programa liberal de privatizaciones bajo el brazo; de ataque a los fondos sociales y los derechos laborales, apuntando a remozar el capitalismo dependiente, intensificar las importaciones y ponerle la mano al negocio petrolero y a la economía minera.

La burguesía emergente y tradicional y sus lacayos pretenden levantar un gran muro de contención al desarrollo de las fuerzas populares, al papel protagónico del pueblo, más aún, al protagonismo verdadero de la clase obrera y el campesinado, queriendo sustituir por figuras del “capitalismo nacional” en ascenso y por una red burocrática esencialmente inepta, en muchos casos reaccionaria.

Para avanzar a la cabeza de las masas se requiere ideas firmes y claras; trabajar políticamente con la clase obrera, organizar los destacamentos proletarios para hacer las cosas bien dentro de la conducción política revolucionaria; acertar en la propaganda política, ser persistente en la educación y la agitación de masas. Para esto es fundamental la unidad organizativa, de teoría y método leninista de organización política.

La organización popular debe fortalecerse en medio de las actuales dificultades y aunque este proceso de reflujo deja secuelas, lo más importante es que permite probar la madera de los cuadros, fortalece su conciencia y praxis revolucionaria.

En fin, una fortaleza de lucha probada, una dirección de clase más depurada, decidida, firme en los principios, internacionalista, con el rumbo definido hacia el triunfo, dispuesta al máximo sacrificio por la revolución proletaria, unificando las fuerzas en regiones y estados del país para optimizar las direcciones en los frentes de masas y alcanzar la mejor disposición en la unidad para cumplir nuestro papel de vanguardia revolucionaria.

Movimiento Gayones - Partido Revolucionario del Trabajo (PRT)

Diciembre de 2016.
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"La función de la prensa es ser el perro de guardia, el denunciante incansable de los opresores, el ojo omnipresente y la desembocadura del espíritu omnipresente de las personas que guardan celosamente su libertad. [...] El deber de la prensa es tomar palabra por los oprimidos en torno a ella. [...] El primer deber de la prensa es socavar los cimientos del sistema político existente ".
Karl Marx

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