sábado, 30 de abril de 2016

Editorial Voz Proletaria Nro 100: El desarrollo de la crisis capitalista en Venezuela en el marco del 1ro de mayo

Los trabajadores, encabezados por la clase obrera, los campesinos y las comunas deben pasar al frente de la lucha de clases, avanzar en la recuperación de las empresas y ponerlas a funcionar para el pueblo


Caracas, abril/mayo 2016. Voz Proletaria.- Los acontecimientos de los últimos días nos demuestran, una vez más, que bajo el capitalismo es imposible una solución a los problemas que afectan a nuestro país, por el hecho de que las actuales condiciones de penuria son efecto de la crisis general de ese sistema, que golpean de manera muy fuerte nuestra débil y dependiente economía. 

El gobierno bolivariano, cegado e incapaz de tomar medidas realmente revolucionarias para acabar con la crisis, sigue apostando a recetas socialdemócratas que frenan el impulso de las masas y las lanza a los brazos de la derecha reaccionaria. Las personas comunes son víctimas de una campaña de rumores y manipulación sin precedentes en la historia nacional, campaña ideológica que ha venido a coronar una campaña real de saboteo, desabastecimiento y especulación. 

En el pueblo trabajador, que hasta ahora ha sabido aguantar contra todo pronóstico la falta de los productos indispensables, comienzan a notarse serios índices de pauperización, graves indicios de enfermedades por mala alimentación y falta de medicinas, la indigencia comienza a tener dramáticos brotes por el aumento de la pobreza extrema. La clase obrera ve como se agotan sus posibilidades de llevar el pan a la mesa debido a los abusos que sufre en manos de los especuladores. 

La oposición acusa y promete mejorar la situación si se les permite llegar al poder y vender el país al FMI, el gobierno sigue encerrado en aplicar las mismas “medidas” que no han dado ningún resultado. Todo esto mientras el pueblo prosigue el calvario de conseguir algún alimento en la calle. 

Queda claro ante los trabajadores que ninguna de las dos tendencias (oposición y gobierno) cumplirá sus promesas y que esta lucha política se trata de una pugna inter-burguesa por el poder. Los trabajadores, encabezados por la clase obrera, los campesinos y las comunas deben pasar al frente de la lucha de clases, avanzar en la recuperación de las empresas y ponerlas a funcionar para el pueblo y organizar la defensa de las mismas por medio de la creación de las milicias populares. Este último punto es crucial, pues la burguesía buscará aplastar la iniciativa popular con la violencia y con la violencia se les debe responder. 

Estamos a las puertas de una situación crítica. Una hambruna se ve a la vuelta de la esquina, pero también se abre la posibilidad para que el pueblo organizado avance en una contraofensiva contra los capitalistas. De los revolucionarios depende que se alcancen los niveles organizativos en el Frente Popular (UPRA) para que el proletariado tenga la posibilidad real de vencer a la burguesía y dirigir la sociedad hacia el socialismo científico. 

No permitamos que los enemigos del pueblo, los asesinos, los criminales que nos masacraron el 27 de febrero de 1989 vuelvan al poder, sigamos firmes, apostemos por la organización y no perdamos esta oportunidad histórica. Nos esperan grandes desafíos como la nacionalización de la banca, de los monopolios, del comercio, el verdadero control obrero revolucionario, los juicios populares a los capitalistas, no nos detengamos al principio del camino.

Voz Proletaria
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Comunicado de UPRA en conmemoración del 1 de mayo

La Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista anuncia que se movilizará junto a las fuerzas de izquierda este 1ro de mayo


Caracas, abril/mayo 2016. Voz Proletaria.- El Frente Popular UPRA manifiesta por medio de un comunicado en conmemoración del 1ro de mayo, día de la clase obrera, parte de sus propuestas para avanzar de manera revolucionaria en medio de la actual crisis nacional. Entre otras medidas destacan el rechazo a la llamada "ley de producción" patrocinada por la derecha y a la militarización de las empresas estatizadas, así como también proponen la expropiación sin indemnización de los medios estratégicos de producción.

Comunicado.

Comunicado de la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista (UPRA) en conmemoración del 1ro de mayo, día de lucha combativa y unidad de los proletarios del mundo

La Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista (UPRA), como parte de la fuerzas unificadoras del proletariado se suma a la conmemoración de este día de combate donde se recuerda la heroica lucha de los obreros mártires de Chicago que ofrendaron su vida para marcar un hito universal en la lucha de la clase obrera por el logro de la emancipación de la sociedad y la abolición de la explotación.

En momentos de grandes sacudidas del capitalismo en su fase superior y última: el imperialismo, nos hacemos presentes como parte del gran ejercito proletario, saludando a la clase obrera de nuestro país y al proletariado internacional, como parte del contingente popular que en todo el mundo lucha y resiste ante la ofensiva guerrerista de los grandes monopolios. 

Hoy cuando millones de trabajadores en el mundo son víctimas de la crisis que vive el capitalismo, que trae como consecuencia despidos masivos, salarios de hambre, eliminación de las reivindicaciones fundamentales e históricas conquistadas con sangre obrera, llamamos a la clase obrera y a los trabajadores en general a la unidad proletaria, a la unidad con los diversos sectores explotados y oprimidos de nuestro pueblo, para enfrentar a nuestro enemigos de clase, al imperialismo y la burguesía.

Saludamos especialmente al movimiento obrero revolucionario, a la dirigencia consecuente y combativa que no se vende ni por dádivas ni por halagos, que en las dificultades que hoy vivimos, en medio de las circunstancias económicas y políticas que vive Venezuela, se mantienen firme y seguro, convencidos que la única alternativa para salir de la crisis es la revolución y el socialismo, jamás la conciliación de clase ni el reformismo.

Desde La UPRA rechazamos contundentemente las acciones fascistas, la persecución y judicialización de la protesta obrera, el asesinato, amedrentamiento, las prácticas del paramilitarismo que penetra el movimiento sindical revolucionario, extorsionando y asesinando dirigentes obreros y campesinos honestos.

Rechazamos las pretensiones de desalojar empresas ocupadas por la clase obrera y las comunas revolucionarias, los intentos de reprivatizar las empresas nacionalizadas y las tierras conquistadas por trabajadores y campesinos en jornadas de lucha durante el período de auge de luchas populares promovido por el comandante Chávez en la anterior fase del proceso bolivariano, y que hoy, ante la ofensiva reaccionaria, parte de la dirección vacilante del gobierno pretenden entregar negociando sus privilegios en un nuevo ciclo bipartidista reaccionario.

No es momento de retroceder, hay que avanzar hacia formas de lucha superiores, construir los instrumentos de lucha proletarios, juntar en un solo frente a todos los anticapitalistas, antiimperialistas y antifascistas para enfrentar y derrotar a los enemigos de clase internos y externos. 

Es evidente que producto de la crisis las luchas obreras y populares se van radicalizando en todo el mundo, los trabajadores y los pueblos nos movilizamos contra las medidas de eliminación de beneficios y los jefes revisionistas, socialdemócratas y oportunistas promueven una política de colaboración de clase, con llamados a la “unidad” que no es unidad de los explotados y revolucionarios, sino que pretenden la unidad de explotados y explotadores para mantener la opresión capitalista oculta bajo la represión abierta contra la clase obrera, estos traidores promueven "reformas", que persiguen ayudar al capitalismo a salir de su crisis en lugar de unir a los explotados para acabar con este cruel sistema.

Las circunstancias actuales generan condiciones objetivas y subjetivas para las transformaciones revolucionarias que la clase obrera en alianza con el pueblo organizado y los trabajadores del agro podemos llevar a adelante.

La complejidad de los actuales momentos, la crisis capitalista, la descomposición cada vez acelerada de la sociedad burguesa y la demagogia reformista exigen al pueblo la consolidación de la vanguardia proletaria que mediante la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista es la única garantía de triunfo y salida favorable para las mayorías populares.

LA UPRA PROPONE ESTE 1° DE MAYO UNA PLATAFORMA DE LUCHAS PARA EL SECTOR OBRERO:

1. Expropiación sin indemnización de los medios estratégicos de producción de las ramas, de alimento, metalurgia, farmacéuticos, agroquímicos, textil y calzados.

2. Impulsar el ejercicio del control obrero de estos medios fundamentales de producción en mano de los consejos obreros, y otras formas de organización de clase obrera.

3. Rechazar contundentemente la ley promovida por la derecha denominada engañosamente ¨Ley para la producción¨.

4. Garantizar y fortalecer la preparación técnica y teórica de los trabajadores para el control de las empresas.

5. Impulsar el control obrero revolucionario de las empresas nacionales y recuperadas.

6. Participación de la clase obrera y comunas en la organización administración y contraloría de las zonas económicas especiales de desarrollo.

7. Eliminar definitivamente y de forma práctica los casos de tercerización, articulo 48 de la LOTT.

8. No a la militarización de las empresas estatizadas.

9. Cumplimiento del Decreto Presidencial que habla de la inamovilidad laboral, así como del artículo 420, establecido en la Ley orgánica de los trabajadores y trabajadoras.

¡Por la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista, por el frente popular antifascista, viva la clase obrera!


Caracas, 1 de mayo de 2016
Correo: frentepopularvenezuela14@gmail.com
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miércoles, 27 de abril de 2016

Maduro advierte a quienes amenazan con parar plantas

Aseguró que está listo para apoyar a la clase obrera cuando ésta avance a recuperar las plantas paradas por los saboteadores


Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- El cierre de plantas, la paralización y el saboteo a la economía no es un fenómeno nuevo en nuestro país. Desde hace años, hemos denunciado desde Voz Proletaria y muchos medios alternativos hermanos, los innumerables casos sobre este particular. Muchas empresas paralizadas o cerradas por la burguesía han sido ocupadas y puestas a funcionar por la clase obrera y a cambio, la "justicia" burguesa siempre se ha puesto del lado de los patrones.

Los casos más notorios los podemos observar en Lara, donde las empresas bajo control obrero, campesino y comunal amparadas en la figura Empresas de Producción Social Directa Comunal EPSDC como "Beneagro" (Antigua Pollos Souto); "Proletarios Uníos" (Antigua Brahma) y "Alfareros del Gres" (Antigua Interceramic), han sido asediadas permanentemente por el Estado burgués y sus órganos judiciales, pesando sobre ellas órdenes de desalojo y fallos de los tribunales en contra de los productores obreros y en favor de los saboteadores que las cerraron.

Sin embargo, la noche del martes 26 de abril, el Presidente de la República, Nicolás Maduro hizo un llamado a la clase obrera para que tome las empresas que pretendan ser paralizadas por los capitalistas “Trabajadores de la Patria, fuerza armada, gobierno revolucionario, planta parada, planta recuperada, planta parada, planta que la ponemos en producción con la Ley en la mano. Quien llame a un paro de planta, creo que debe actuar el Ministerio Público, porque en condiciones de emergencia es un delito grave contra la economía, contra la seguridad nacional y contra el país”, aseguró.

Lo que llama fuertemente la atención, es que haga el llamado a la "justicia" burguesa para que amparé las acciones de la clase obrera, cuando precisamente este organismo burgués es quien amenaza con cárcel a los obreros y beneficia a los patrones, como en el caso de las mencionadas EPSDC. (Fallo en favor del patrón, caso Beneago)

“Entendemos que hay un sector productivo que pretende atacar a la Revolución con cerrar sus procesos productivos. Estamos prestos para ir a apoyar esos trabajadores desde el punto de vista de cualquier eventualidad”, sentenció.

Afirmó que quien planee ejercer tal acción estaría cometiendo un delito muy grave. “Cuánta gente no está produciendo con las uñas, pero nadie habla de ‘o me das dólares o me paro’, todo el mundo habla es de trabajar, sustituir importaciones y producir riqueza para el país”.

Advirtió que si la burguesía intenta hacer como le hizo a Salvador Allende en Chile y como le hicieron al comandante Hugo Chávez en 2001, 2002, 2003, cada planta de producción parada será recuperada, “así sea con las uñas”, por la clase obrera, los Consejos Comunales y la aplicación de justicia.

Asimismo, durante la edición 54 de su programa "Contacto con Maduro", el primer mandatario hizo un llamado a estar alertas ante los planes que puedan poner en marcha los sectores de la extrema derecha.
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martes, 26 de abril de 2016

La revolución ciudadana, un proyecto fracasado

"El error de los denominados gobiernos progresistas fue hacer lo que ellos siempre creyeron que se debe hacer y que para corregir hay que seguir ha­ciendo lo mismo"


Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- El gobiernista dia­rio El Telégrafo publicó hace po­cos días una larga entrevista a René Ramírez, secretario nacional de Edu­cación Superior, Ciencia y Tecnología de Ecuador, en la que analiza la gestión de­sarrollada por los denomi­nados gobiernos progresis­tas de la región, entre ellos el ecuatoriano, por supues­to. Ramírez se aleja un poco del discurso que a diario expone Rafael Correa, que pondera la realización de enormes cambios estructu­rales en el país; por el con­trario, señala que “recién (se han) generado las condicio­nes necesarias para hacer una transformación”, y que “no se ha generado todavía el cambio estructural”. El motivo para ello no solo se debería a la falta de tiem­po, sino a ciertos errores o ausencias de acción para la transformación.

¿Cuáles serían esos erro­res o ese error fundamental? Para Ramírez el problema está en que los gobiernos progresistas ‘solo’ se preo­cuparon de la redistribución y no de la distribución (de la riqueza). Con esa forma de plantear las cosas, su apa­rente actitud crítica queda en nada. En otras palabras, señala que el error (de esos gobiernos) fue hacer lo que ellos siempre creyeron que se debe hacer y que para corregir hay que seguir ha­ciendo lo mismo. Sí, ni más ni menos a eso se reduce la sabiduría del secretario de la Senecyt.

Cuando se revisan los materiales ideológicos de Alianza País y los discursos de ese orden de los princi­pales expositores en la re­gión de lo que se denomina el “socialismo del siglo 21”, queda por demás claro que –según ellos- la vía para al­canzar la equidad social es adoptando medidas orienta­das a la redistribución de la riqueza. Este pensamiento, no obstante que procuran mostrarlo como nuevo, no solo tiene viejas raíces sino que reproduce en forma casi textual los puntos de vista de los reformistas europeos de finales del siglo 19. Eduardo Berstein y Carlos Kautsky son los principales portado­res de esos planteamientos contrarrevolucionarios en ese entonces, que aún tienen seguidores en nuestros días.

Ramírez intenta un jue­go de palabras entre “redis­tribución y distribución de la riqueza”, como si el se­gundo concepto significaría una acción política más ra­dical o revolucionaria, pero una y otra responden a una visión sistémica, es decir, a la supuesta búsqueda de “reducir las desigualdades y mejorar la calidad de vida de la población” sin afectar la estructura misma del sis­tema capitalista imperante.

En otras ocasiones hemos señalado ya que la inequidad social no está determinada por los niveles de distribu­ción y aprovechamiento de las riquezas, debido a que –en toda sociedad- las formas y los márgenes de distribución de las riquezas son la conse­cuencia o el resultado de cómo está organizado el proceso de producción y, en función de ello, cómo cada clase social se aprovecha de una parte del fruto de la producción.

Por ello, la doctrina del socialismo no gira en torno al tema de la distribución de los medios de consumo; pone acento en la necesidad de aplicar medidas conducentes a la socialización de la pro­piedad sobre los medios de producción. Si las condicio­nes materiales de producción fuesen propiedad colectiva de los propios obreros, esto determinaría, por sí solo, una distribución de los medios de consumo distinta de la actual, señala Carlos Marx.

Quienes pregonan la distribución de la riqueza como medio para reducir las desigualdades –ojo que no hablan de ponerlas fin-intentan rebajar al máximo los objetivos finales de la lucha de los trabajadores y los pueblos, puesto que de­berían limitarse a modificar el régimen de distribución, a lograr un salario más alto, a lograr alguna reforma, y no a conquistar el poder para poner fin al sistema de explotación y construir una sociedad sin clases.

Hace casi un año, cuan­do el Gobierno armó el sai­nete del supuesto “Diálogo Nacional”, que en realidad tenía el propósito de bajar la intensidad de la protesta social, otro de los “ideólo­gos” de la revolución ciu­dadana, Pabel Muñoz, no tuvo problema en señalar que la política guberna­mental persigue “que el Ecuador avance a un ca­pitalismo moderno”, lo que releva de todo análisis para demostrar que los “socia­listas del siglo 21” no son socialistas, sino adorado­res del capitalismo. En la entrevista en mención, de alguna manera Ramírez deplora que no hayan lo­grado ese propósito, pues, “lamenta” que en estos años "la región ha vivido (casi en su mayoría) un proceso de profundización de su estructura primaria exportadora y secundaria importadora”. Es decir, el mismo desarrollo capita­lista propuesto ha quedado a medio camino.

Fuente: Semanario En Marcha, Ecuador
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Unión Europea: Un naufragio moral

Se podría calcular que en los últimos tres años se han ahogado en aguas del Mediterráneo entre 8 y 12 mil personas


Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- Lo único que parece mantenerse a flote en el Mediterráneo es la hipocresía de la Unión Europea. Como si se hubiera intentado conmemorar, módicamente, el naufragio del 19 de abril de 2015, que costó la vida a entre 750 y 900 personas, cuando en el barco con que intentaban llegar a Italia desde Libia se hundió en el Canal de Sicilia, se informa que el nuevo naufragio esta vez tampoco sacudirá las conciencias europeas.

Se supo en las últimas horas que una embarcación que había partido desde Tobruk, una ciudad libia, a pocos kilómetros de la frontera con Egipto, con unos 200 pasajeros, hace ya diez días, al intentar embarcar su pasaje a una nave de más porte en alta mar, esta último sucumbió arrastrando a cerca de 500 almas, en su mayoría somalíes, etíopes y eritreos.

Es imposible hacer un cálculo mínimamente certero de las naves y pasajeros que parten desde Libia y Turquía rumbo a Europa ya que son absolutamente ilegales, por lo que no existen listas de “pasajeros” y por lo que solo se puede contar los cuerpos rescatados por las autoridades, que desde ya prefieren ocultar los verdaderos números, pero se podría calcular que en los últimos tres años se han ahogado en aguas del Mediterráneo entre 8 y 12 mil personas.

En el caso de Libia, los refugiados de ese origen, que intentan llegar a Italia por ser el país europeo más cercano, unos 300 kilómetros hasta Lampedusa y 400 hasta Sicilia, lo hacen empujados no solo de la guerra civil que desde el 2011 no ha dado una hora de paz al pueblo del Coronel Muammar Al Gaddafi, sino también huyendo de la falta absoluta de perspectivas de futuro.

Además de libios al puerto de Misrata llegan otros miles, en su mayoría, de países de África occidental como Nigeria, Mauritania, Ghana, Guinea, Costa de Marfil, Gambia, Senegal, Beni, Togo o Camerún o de países vecinos a Libia como Níger o el Chad. Que tras un recorrido terrestre de más de tres mil kilómetros, en los que son sometidos a las extorciones de las guardia fronterizas de Argelia, Túnez o Mali, además de sortear bandas de al-Qaeda o Estado Islámico como Ansar al-Dine (Seguidores de la fe), que secuestran a los hombres para incorporarlos a sus filas y a las mujeres para esclavizar o venderlas. Para sortear ese destino caen en manos de traficantes de personas que los esquilman y en muchos casos los abandona en pleno desierto.

A pesar de todo, la cifra de personas que hoy esperan en Libia para embarcar rumbo a Europa se aproxima a los 500 mil y nada hace suponer que ese flujo disminuirá alguna vez.

Muchos refugiados de Etiopia, Sudán de Sur, Sudán, República Centroafricana, Kenia, Somalia o Eritrea están intentado hacerlo desde el puerto de Tobruk, a escasos 50 kilómetros de la frontera egipcia, como en el último naufragio.
El muro balcánico

A pesar la claudicación europea frente al presidente turco Recep Tayyip Erdoğan, al aceptar sus extorsiones y cobrar un altísimo precio por contener a los refugiados sirios, iraquíes y afganos, que desde los puertos turcos pretendían llegar a Grecia, el flujo de refugiados sigue. Si bien se ha detenido en parte, solo es cuestión de tiempo para que encuentren otras vías para alcanzar su meta: la Europa blanca, Alemania, Austria, Suecia y en menor escala Francia y Gran Bretaña.

Desde el 20 de marzo en que se puso en marcha el trato con Erdogan, ha mermando en mucho la llegada de refugiados a Grecia. Durante marzo habían llegado solo unos 27 mil refugiados, a diferencia de los más de 70 mil que lo hicieron durante febrero. Por lo que los arribos a Italia se duplicaron, con cerca de 10 mil personas, a comparación con febrero, según la agencia europea de control fronterizo Frontex.

La mayoría de ellos son ciudadanos sirios, afganos e iraquíes, al contrario de lo habitual en las costas italianas a la que llegan casi exclusivamente desde los países africanos.

Este cambio de punto de arribo no solo se debe a las presiones del gobierno turco, sino por el cierre absoluto de las fronteras en los países balcánicos armando un verdadero muro para los refugiados y para no quedar encerrados en Grecia, donde ya hay cerca de 70 mil refugiados, intentan hacerlo por Italia.

Grecia se ha convertido en una verdadera ratonera para refugiados, Atenas solo atina a hacinarlos en campos como los de Idomeni donde cerca de 15 mil refugiados están atrapados, y donde cada tanto son reprimidos por las fuerzas de seguridad de Macedonia con gases y balas de goma para contrarrestar los intentos de los refugiados de filtrarse.

Según Frontex, hasta el 20 de marzo habían llegado 22.900 personas, mientras que en los últimos once días del mes de marzo la cifra fue de 3.500.

Erdogan, a su vez, ha cerrados las fronteras con Siria, donde esperan por pasar a Turquía unos 120 mil sirios atrapados entre el ejército turco y Estado Islámico.

En Turquía ya se registran unos dos millones y medios de sirios, que no solo no pueden seguir rumbo a Europa, sino que están empezando a ser devueltos a su país a pesar de los riesgos que los pudieran esperar, violando todos sus derechos, a lo que la Unión Europea responde con silencio, mirando a un costado y dejando hacer a Erdogan, que se ha convertido en el gendarme mejor pagado del mundo.

Los 500 nuevos muertos en el último gran naufragio del Mediterráneo, que recién el miércoles 19 acabamos de conocer, son solo un episodio más de un naufragio mayor, el de la moral europea.

Gaudi Calvo
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lunes, 25 de abril de 2016

"No hay tiempo para vacilar" Corriente Sindical Marxista Leninista

La Empresa de Producción Social, Directa y Comunal Proletarios Uníos -antigua Brahma- fue sede del II encuentro de la Corriente Sindical Marxista Leninista



Barquisimeto, abril 2016. Voz Proletaria.- Reproducimos el comunicado de la Corriente Sindical Marxista Leninista escrito con motivo a su Segundo Encuentro Nacional realizado en la sede de la EPSDC "Proletarios Uníos" el pasado sábado 25 de abril.

Comunicado

No hay tiempo para vacilar

Camaradas trabajadores, cada día es más evidente que el actual estado de cosas; (hambre, desempleo, escasez de alimentos, condiciones precarias de trabajo, carestía de la vida, especulación desmedida, inseguridad, etc.) no será resuelta por los capitalistas, porque son ellos los responsables de esta situación: Fedecamaras, Concecomercio, Fedenagas, Venamcham y sus socios pequeñoburgueses. Este estado de precariedad, sólo será resuelto por los obreros revolucionarios, por el proletariado. Y para que esto sea posible, la clase obrera, junto a los campesinos y comunidades organizadas debemos asumir el papel dirigente principal en la conducción del Gobierno, en la dirección del Estado, y para que esto ocurra, es necesario que se haga una verdadera revolución, abandonando la ingenuidad política y saliendo a luchar contra los enemigos reales del pueblo. 

Marx y Engels nos indicaban con precisión, que los obreros no podemos limitarnos simplemente a tomar posesión de la máquina del Estado tal y como está y servirnos de ella. Que tenemos que tomar el poder político del Estado para desde ahí, trasformar todo el régimen económico, político y social hoy en manos de la burguesía y sus socios. Para trasformar ese estado de miseria que nos oprime. Marx nos dice: “El Gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”. El gobierno, es hoy, en tal medida cómplice en la opresión y la miseria en que nos encontramos, y para salir de este caos, solo se puede confiar en el Movimiento Obrero Revolucionario, la clase obrera, los Campesinos y las Comunas, son los únicos preparados, para derribar y destruir este sistema explotador, a la vez que realizaremos una construcción heroica, colectiva, con esfuerzo y trabajo creador. 

El gobierno por muy buenas intenciones que pudiera tener, solo sirve de árbitro, de freno en la lucha de clases, y siempre optará, aunque diga lo contrario, por preservar los intereses de la gran burguesía. 

No vamos a salir de la actual situación, de crisis económica, social y política sino realizamos en la práctica los ajustes en la acción política, nuestro país no solo es regido por un Estado capitalista, sino que está amarrado a los designios de los intereses imperialistas. Es necesario y urgente que los trabajadores, los obreros, juntos a los campesinos, las organizaciones comunales, colectivos y movimientos, nos pongamos a la ofensiva, tomando y poniendo en marcha las fábricas abandonadas, ubicándolas e identificándolas por el nivel estratégico, no es posible seguir postergando nuestra acción política creyendo en una banda de burócratas pequeñoburgueses, que conscientes o no, con buenas o malas intenciones, hacen el juego al descalabro de la economía, favoreciendo a los enemigos de clase. 

La burguesía y la pequeña burguesía en el gobierno están pactando las condiciones, para un retorno de esta al poder. Echando por tierra las conquistas democráticas y políticas. Los millonarios cada día se hacen más millonarios, mientras el pueblo trabajador ve desvanecerse ante sus ojos, su trabajo, su esfuerzo y bienestar. La burguesía no perdonará el solo hecho de habernos atrevido a encararla y reclamar nuestros derechos, por eso vemos, como su “justicia” arremete contra los obreros, contra las masas trabajadoras, contra las empresas bajo su control, contra los comuneros como recientemente en Carora, la burguesía grita ¡No a las expropiaciones! Cuando lo verdaderos expropiadores siempre han sido ellos, sumiéndonos por siglos en un estado de miseria y carencias de todo tipo, siendo nosotros los trabajadores los verdaderos productores de riqueza con nuestro trabajo, los cuales no tenemos ninguna garantía en materia de salud, servicio, educación, vivienda, en este sistema capitalista. 

Debemos avanzar sin vacilación, prepararnos para radicalizar la lucha en todos los terrenos, y acceder a nuevos espacios de poder, impulsar la lucha revolucionaria, elaborar un programa mínimo de acción, unitario, que tenga como objetivo crear la nuevas y revolucionarias forma de gestión, Que nos permita atacar y por otra parte frenar los avances de la derecha fascista y criminal. No hay tiempo para la vacilación. 

Corriente Sindical Marxista Leninista.
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sábado, 23 de abril de 2016

Campesinos se organizan para la lucha revolucionaria

V Encuentro Nacional de la ABCS propone plataforma de movimientos revolucionarios para la alianza obrera-campesina-comunal


Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- El evento contó con la presencia de diversos movimientos sociales campesinos revolucionarios, quienes abordaron estrategias para apalancar la producción de alimentos y fortalecer la alianza con el proletariado y el movimiento comunal. 

El encuentro, que se desarrolló el 23 de abril del 2016 en la sede de la Universidad Politécnica Territorial del estado Yaracuy Aristides Bastidas, abordó en primer lugar un análisis de la coyuntura nacional e internacional, teniendo en cuenta en particular los temas económicos y productivos, así como los movimientos del imperialismo en América y cómo influyen en la situación de Venezuela.

Por otro lado, las organizaciones campesinas analizaron las realidades del campesinado venezolano y mundial, y cómo es importante la organización del campesino para afrontar la situación generada por la crisis general del sistema capitalista, la producción de alimentos y su distribución; por otro lado, promover la alianza obrero-campesina y comunal en el marco de un frente antiimperialista que permita la unidad de los factores revolucionarios contra la burguesía y sus acciones. 

La V ABCS es una plataforma de lucha revolucionaria antiimperialista que pretende unificar al campesinado venezolano e impulsar la alianza con la clase obrera y las comunas, fortaleciendo la producción agrícola, promoviendo la tecnificación e industrialización del campo, así como la organización y la formación para la lucha, visibilizando al campesino y generando conciencia sobre el objetivo de clase. 

¡Avancemos sin vacilaciones hacia la verdadera revolución!, 

¡contra el imperialismo: construyamos el estado obrero – campesino - comunal!
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Monopolio "Empresas Polar" amenaza con dejar sin trabajo a diez mil trabajadores

Por medio del chantaje, el monopolio Polar amenaza con medidas extremas al gobierno de Maduro



Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- En un reciente comunicado emitido por el principal monopolio de alimentos del país, se realiza una amenaza contra mas de diez mil trabajadores de cervecería. La situación es la misma que han venido señalando las distintas "cámaras" empresariales de que no cuentan -afirman- con el inventario necesario de materias primas para seguir produciendo y señalan que a partir del 29 de abril próximo comienza el cierre de las plantas de cervezas y bebidas. 2 datos importantes:

1. Desde el año pasado la Polar a venido cerrando empresas por "falta de materia prima", cuando en realidad las estadísticas de la empresa señalan que tienen capacidad adquisitiva, pero su conducta es una práctica parasitaria que busca que el Estado Venezolano mantenga su producción, asignándole dolares preferenciales. Polar no invierte en Venezuela, pero si en el extranjero.

2. Esta amenaza ha sido denunciada por trabajadores cerveceros y bebidas con el análisis siguiente "Mendoza se inscribe en el plazo de acción que lanza la MUD para salir en 6 meses del presidente Maduro y con esta medida lo que busca es generar descontento en una cantidad importante de la población y generar un escenario de molestia en haras del revocatorio o cualquier intento de la derecha".

Fuente: La Herramienta


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El mundo mira hacia otro lado mientras Burundi se tiñe de sangre

Más de un cuarto de millón de personas huyen de sus hogares aterrorizadas mientras las milicias de la oposición preparan su retorno. Sin ayuda de la comunidad internacional, las dimensiones del desastre humanitario son cada vez mayores



Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- Thierry quiere hablar pero los recuerdos de los golpes y las estocadas, así como de la voz de su padre suplicando a unos hombres enmascarados que no lo mataran a hachazos, le impiden respirar. Está en Tanzania, sentado en un banco de madera húmeda y encoge su cuerpo, delgado y frío. El infierno del que habla, y que era su hogar hasta hace dos horas, se encuentra a un par de kilómetros, al otro lado del río. 

"En Burundi, la sangre fluye en cualquier sitio", indica el joven agricultor. Se sube los pantalones y las mangas de la camisa para mostrarnos unos cortes y unas contusiones que son prácticamente tan profundas como su angustia. Nos pide que cambiemos su nombre para proteger a los miembros de su familia que todavía viven en Burundi. A sus 27 años, es un refugiado y una de las muchas víctimas de una crisis que ha obligado a un cuarto de millón de personas a exiliarse y que ahora amenaza la estabilidad de una región con un oscuro pasado de genocidio. Todos los que han huido cuentan historias de tortura, asalto, secuestros y asesinatos. 

"Quiero olvidar todo lo que tenga que ver con Burundi, incluso nuestros nombres", nos explica otro joven, que se ha derrumbado al llegar a un centro de registro de refugiados. Había conseguido llevar hasta allí a su hermana de 16 años, que fue violada y se quedó embarazada, y había cruzado con ella el río. Han dejado atrás la tumba de otra hermana, que murió el año pasado tras ser alcanzada por una bala del gobierno.

El Ejército de Burundi asegura haber matado a más de 30 insurgentes

En un contexto de escalada de la violencia y de crecientes rumores en torno al hecho de que las milicias de la oposición están entrenando en países vecinos, los sobrevivientes señalan que el Gobierno, temeroso de perder el control, está promoviendo el mismo discurso de odio étnico que alimentó las guerras que sacudieron al país en el pasado y que propiciaron el genocidio en Ruanda. 

Y, sin embargo, el mundo no parece darse cuenta. La comunidad internacional no parece ser consciente de la necesidad de actuar con carácter urgente para evitar la desintegración del país y las organizaciones de ayuda humanitaria indican que todavía hay menos interés por financiar los centros de acogida y la alimentación de los refugiados.

"Nuestro país está al borde de la guerra y tenemos un sentimiento de abandono", explica Genevieve Kanyange, un alto mando del partido en el gobierno que desertó y que hasta que consiguió huir del país tuvo que vivir durante varias semanas en la clandestinidad: "Si no recibimos ayuda pronto, puede que sea demasiado tarde".

La violencia estalló el año pasado, después de que el extravagante presidente del país, Pierre Nkurunziza, un exprofesor de educación física, un comandante de la milicia y un devoto cristiano "renacido", anunciara que iba a prescindir de la Constitución para poder optar a un tercer mandato. Esto desencadenó un golpe de estado fallido, protestas masivas y una represión que ha derivado en una situación de violencia constante.

Según los datos registrados por las organizaciones de ayuda humanitaria que trabajan en la región, desde que empezó el año, cada día llegan a Tanzania unas 100 personas. Se suman a los 250.000 refugiados que ya se encontraban en Tanzania, Ruanda, Uganda y la República Democrática del Congo a finales del año pasado, hacinados en campamentos sin comida para todos. Un portavoz de Naciones Unidas indicó que, a pesar de los llamamientos internacionales, solo han conseguido recaudar el 10% de la cantidad que necesitan urgentemente. 

La mayoría de los refugiados viajan de noche, y atraviesan matorrales y bosques, con el objetivo de esquivar a las milicias que intentan interceptar a posibles desertores, a los que acusan de traición. Aunque algunos de los interceptados reciben una advertencia y pueden hacer el camino de vuelta, la mayoría son atacados y asesinados.

"Se llevaron nuestro dinero, nos golpearon y nos preguntaron: ¿No apoyáis al presidente?", nos cuenta Kigemi Kabibi, una mujer de 30 años que es madre de cinco hijos y que intentó escapar por primera vez después de que dispararan a su marido. Como la gran mayoría de refugiados con los que hablamos, nos pidió ser identificada con un pseudónimo por miedo a posibles represalias por el hecho de haber hablado con un medio de comunicación extranjero. 

El Gobierno de Burundi retrasa las elecciones presidenciales al 21 de julio

Por lo visto, el gobierne cree que si puede detener el flujo de refugiados conseguirá que la comunidad internacional, que ya no estaba prestando mucha atención a esta crisis, ignore la problemática situación en las fronteras del país. Los controles son tan estrictos que decenas de miles de personas han preferido esconderse en bosques o en casas de amigos dentro del país y no están cruzando la frontera. 

Tanzania solo ofrece una protección muy básica a aquellos que sí consiguen salir del país. La escasez de fondos, así como el flujo constante de refugiados, se traducen en campamentos de refugiados saturados y en una sola ración de comida diaria, y en una elevada cifra de agresiones sexuales contra mujeres y menores. 

Fabian Simbila es un trabajador de la salud que se encontró con Thierry y su familia en un pequeño puesto fronterizo donde se registran los refugiados. Puede pedir ayuda si hay una urgencia médica y ofrece mantas para que los recién llegados puedan protegerse del frío, pero no tiene comida para ofrecer a aquellas familias que han caminado, en ocasión durante días, con el estómago vacío. "Llegan por la tarde y no comen nada hasta que se los llevan a un campamento de refugiados al día siguiente. Es una situación muy dura, sientes lástima. Sin embargo ¿Qué puedo hacer?", indica. Cada día llegan decenas de personas y su salario no le permitiría comprar comida para alimentarlas. 

Para algunos, pasar hambre en Tanzania es mejor que comer en su país pero estar aterrorizados. "Tal vez hoy consiga dormir", indica Jacques, un agricultor de 21 años que huyó de su pueblo, situado en la provincia fronteriza de Ruyigi, junto con sus padres. Explica que no han comido nada en las últimas 24 horas pero que no les importa. 

"No quiero volver a pasar por las experiencias que viví siendo un niño", señala, en referencia a una larga guerra civil que terminó en 2005. "Detienen a los jóvenes, los apuñalan y los golpean, y violan a las mujeres. Estamos hartos de ver cómo matan a las personas como si fueran animales. Además, mi padre se está haciendo mayor y nos pidió que huyésemos ahora porque más adelante, si la violencia escala, él ya no se podrá escapar". 

El testimonio de refugiados de las zonas rurales de Burundi, como Jacques, es relevante porque estas zonas son tan pobres y están tan mal conectadas con el resto del país que los defensores de los derechos humanos desconocen la gravedad de las violaciones que se cometen allí. El abogado y activista Lambert Nigarura explica que en la capital, Bujumbura, así como en las principales ciudades del país, los ciudadanos más solidarios utilizan los teléfonos móviles y arriesgan sus vidas para proporcionar información sobre asesinatos y desapariciones.

Los teléfonos móviles y la conexión a Internet escasean en los pueblos de uno de los países más pobres del mundo, y la mayoría de los habitantes no conocen a un defensor de derechos humanos. Eso significa que aquellos que quieren denunciar actos de violencia tienen que recurrir a métodos más clásicos pero también más peligrosos. "En las zonas rurales es más difícil denunciar una atrocidad, ya que todo sucede detrás de las cámaras", indica Nigarura, que explica que tuvo conocimiento de una serie de abusos que se habían cometido gracias a una carta que recibió. "Solo tenemos observadores en algunas zonas del país y tienen constancia de lo que pasa allí. Sin embargo, si se producen actos violentos en otros sitios, no lo sabemos". 

Morteros entregados por las fuerzas rebeldes CNDD-FDD en Burundi © UN Photo/Martine Perret

Las personas que viven en las zonas rurales no están informadas de la magnitud de la crisis. La mayoría de ellos no tiene un televisor y en mayo del año pasado el gobierno decidió cerrar todas las emisoras de radio independientes. Para que su mensaje calara, la emisora más popular, Radio Publique Africaine, fue alcanzada por un misil. Las emisoras estatales que todavía funcionan, difunden propaganda en lugar de información. 

"En nuestro pueblo, varias personas fueron asesinadas pero la radio no dio esta información", lamenta Fabrice, un hombre de 54 años que decidió huir del país junto con su mujer y sus 12 hijos después de que su cuñado fuera secuestrado en plena noche. Saben que no lo volverán a ver. Llamaron a la cárcel local y les dijeron que no estaba allí.

A pesar de que el pueblo se había ido vaciando poco a poco, la familia había preferido quedarse, ya que, como muchos otros campesinos, creen que si cruzan la frontera ya no regresarán jamás. "Tan pronto como sepan que nos hemos ido se quedarán con nuestras tierras", señala Fabrice: "Nunca podremos volver".

Las organizaciones que ayudan a los refugiados confirman estos temores e indican que los tendrán que apoyar durante años, incluso si la violencia cesa en unos meses. "No tienen la intención de regresar a su país, tampoco el deseo. Se trata de una situación grave y con consecuencias a largo plazo", indica el responsable del Comité Internacional de Rescate, David Miliband: "Creo que tenemos que prepararnos para el peor escenario posible, es decir, una crisis que se prolongue durante años y con un flujo constante de refugiados".

Miliband hace estas declaraciones tras visitar el campamento de Nyarugusu, el tercer centro de acogida de refugiados del mundo en tamaño, un extenso barrio de chabolas donde viven 150.000 personas que se han quedado sin nada.

La mayoría de los exiliados con más suerte, dinero o con familia que los pueda acoger, han terminado en la capital de Ruanda, Kigali, donde los periodistas, los defensores de los derechos humanos y los políticos tratan de juntar toda la información disponible y se preguntan qué deben hacer para llamar la atención de la comunidad internacional y poner fin a la violencia.

La mayoría no son partidarios de una escalada militar y creen que las fuerzas de paz extranjeras son la mejor baza para evitar una guerra. Sin embargo, los refugiados que viven en los campamentos y los exiliados que están diseminados por la región sienten rabia y dolor, y estarían dispuestos a regresar a su país para luchar. 

"Me gustaría volver y luchar, pero no sé dónde alistarme", señala un exiliado que fue torturado en una cárcel del gobierno y que nos pidió que le identificásemos como Billy Ndiyo para proteger a los familiares que todavía viven en Burundi. 

Antes de la escalada de violencia, Ndiyo trabajaba como conductor. Esta crisis conllevó una inestabilidad económica que, a su vez, a él lo dejó sin trabajo. El verano pasado, unos milicianos lo acorralaron en plena calle un día que había ido a comprar el pan. Nunca había participado en política así que cree que simplemente se fijaron en él por el hecho de ser un hombre joven y encontrarse en una zona que se considera un feudo de la oposición. 

Lo llevaron hasta una casa situada en la parte trasera de unas instalaciones militares; los defensores de los derechos humanos tienen constancia de que se ha utilizado como centro de detención. Tras ser esposado, Ndiyo fue golpeado y un hombre lo apuñaló en la cara con una bayoneta. "Cogió la bayoneta y la clavó justo encima de mi ojo, mientras me gritaba ‘no te atrevas a mirarme’. Me tapé la cara con la mano para detener la hemorragia y entonces me volvió a apuñalar en la mano, en la cabeza y en la otra mano. Había sangre por todos lados y me desmayé". 

Los organizadores de las protestas en Burundi llaman a seguir en las calles

Cuando recuperó la consciencia, se encontraba en una celda diminuta junto con otros ocho prisioneros; algunos eran conocidos del barrio. Le dijeron que probablemente no saldría de allí con vida. Pronto entendió por qué. "Una noche, se llevaron a dos prisioneros, les dijeron, ‘venid, hemos encontrado un sitio adecuado para vosotros‘, y nunca más los volvimos a ver". Cuando regresaron al día siguiente para llevarse a otro prisionero, este empezó a llorar y puso resistencia, y empezaron a apuñalarlo delante de nosotros".

Por suerte, un familiar bien relacionado y con dinero consiguió comprar su libertad y lo mandó directamente al paso de frontera más cercano. Ndiyo cree que todos sus compañeros de celda están muertos.

El caos y la imposibilidad de obtener un visado de entrada hacen difícil confirmar las historias que cuentan mucho de los refugiados. Sin embargos, todos relatos de refugiados procedentes de distintas partes del país destacan la violencia y sus descripciones sobre las técnicas de tortura utilizadas y los autores de estas atrocidades coinciden. 

Muchos de los que terminaron en una cárcel del gobierno indican que fueron detenidos en la calle por las fuerzas de seguridad o por milicianos. Estas redadas son tan comunes que en algunas zonas del país los más jóvenes no salen de casa durante varias semanas seguidas. 

También hay redadas en las casas, con el pretexto de buscar armas ilegales. "Lo cierto es que entran en tu casa porque creen que militas en otro partido político y te dicen que están buscando armas. Incluso si no encuentran lo que buscan, se llevan a la gente y no los vuelves a ver", indica Fabrice.

Los que mataron al padre de Thierry lo acusaron de pertenecer a un grupo rebelde, a pesar de que el anciano había soportado la violencia durante años sin luchar una sola vez. "Mi padre suplicaba y les decía, ‘no tengo un arma e incluso si me dieras la tuya, no sabría cómo disparar", recuerda Thierry. 

Otra forma de tortura empleada por las fuerzas de seguridad es el uso de bayonetas para apuñalar y amputar; hay otras torturas terribles que no conocemos. Algunos refugiados explicaron que los milicianos utilizan una cadena corta para atar un cubo de agua al pene de los hombres y los obligan a levantarse y a agacharse hasta que sus genitales no logran soportar el peso.

La crisis en Burundi causa la muerte a cinco niños y heridas a 200, según Unicef

Los autores de estas atrocidades son hombres enmascarados, anónimos. Sin embargo, el ala más joven del partido en el poder, los Imbonerakure, aparece en muchos de estos relatos. En Kirundi, la lengua local, este nombre significa "aquellos que tienen amplitud de miras" y surgieron tras el desmantelamiento de la milicia. Sus detractores afirman que nunca se han librado de la mentalidad guerrera mientras que el gobierno puntualiza que se trata de un grupo político. También parecen estar detrás del intento de convertir los enfrentamientos en un conflicto étnico. Ruanda, el país vecino, también vio como la violencia en el país se convertía en un conflicto étnico y más tarde daba lugar al genocidio de 1994; un crimen de guerra que en la actualidad todavía produce temor y vergüenza. Al igual que Ruanda, Burundi también ha padecido guerras amargas y genocidas entre los hutus y los tutsis. 

Un acuerdo de paz cuidadosamente articulado y que puso fin a la guerra más reciente, que tuvo lugar en 2005, había conseguido diluir muchas de estas tensiones y había creado un equilibro interétnico en el ejército, el gobierno y en las empresas de titularidad pública. Grupos como los Imbonerakure no pertenecen a esta estructura de poder y hacen todo lo que está en sus manos para debilitarla. 

No hay consenso dentro del ejército. El mes pasado, un alto mando militar, considerado un hombre de confianza de Nkurunziza, fue asesinado mientras leía un tablón de anuncios situado dentro del cuartel.

"Los militares leales al gobierno y los disidentes se están matando entre ellos. Esto representa una grave amenaza", indica Richard Moncrieff, analista de África Central del International Crisis group. "Si hacemos un repaso por la historia del país vemos que las posibilidades de que se cometan atrocidades masivas son muy elevadas".

El mensaje de odio promovido por el gobierno podría dividir a los distintos grupos étnicos y si se producen enfrentamientos dentro del ejército podría estallar una guerra civil abierta.

"Creemos que el gobierno está intentando propiciar un conflicto étnico", indica Moncrieff: "Estamos hablando de un gobierno que inunda a su población con propaganda y nada parece indicar que esto vaya a terminar bien".

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/mundo-lado-Burundi-tine-sangre_0_505700096.html
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sábado, 2 de abril de 2016

Programa mínimo de la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista (UPRA)

Se aborda la situación nacional como una consecuencia de los embates externos de la crisis general del capitalismo en nuestro país, sumado a los errores del gobierno


Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- El Frente Popular Unidad Popular Revolucionaria Amtiimperialista (U.P.R.A.) publicó en su sitio Web el documento denominado como "programa mínimo", que aborda temas de crucial importancia en el actual momento político como son: La táctica revolucionaria y la unidad de los revolucionarios. Igualmente se señalan: la plataforma de lucha y elemento programáticos en cuanto al orden económico y político, dándole prioridad a sectores obreros, campesinos y comunales.

De igual manera, el Programa Mínimo de U.P.R.A. toca un tema crucial respecto a la comunicación e información, proponiendo la necesaria creación de espacios o plataformas de propaganda a nivel nacional que sirvan para la unidad de los sectores de izquierda en nuestro país.

Publicamos de manera íntegra el programa:
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PROGRAMA MINIMO DE LA UPRA

El presente documento tiene como base las conclusiones de las diversas mesas de trabajo que abordaron 4 temas centrales en la Iª Convención Nacional de la Izquierda Revolucionaria, analizado y enriquecido en la reunión nacional de la UPRA en fecha 12 de Marzo del 2016. 

1). ANALISIS DE LA COYUNTURA NACIONAL E INTERNACIONAL. 

En la actualidad el mundo vive los efectos de la crisis general del capitalismo, y de las diversas crisis de superproducción relativa sectoriales y regionales. Este proceso que se agudiza en la fase imperialista de capitalismo, profundiza la lucha entre diversas potencias por un nuevo reparto del mundo donde intervienen sus gobiernos imperialistas y sus ejércitos defendiendo los intereses de los grandes monopolios burgueses dominantes, bajo la conducción de la oligarquía financiera. En tales condiciones se exacerban todas las contradicciones inherentes al modo de producción capitalista: las contradicciones inter-imperialistas por un nuevo reparto del mundo ya repartido durante crisis anteriores, la contradicción entre los países imperialistas y los dependientes, especialmente por la sed de apropiación de sus riqueza, mano de obra barata, y la obtención de la máxima ganancia, así también se exacerba la contradicción capital–trabajo a lo interno de cada país, bien sea imperialista o dependiente. 

La crisis genera efectos económicos, sociales y políticos, que se expresan principalmente en el deterioro de las condiciones de vida de las mayorías, afecta a todos los países, bien sean imperialistas o dependientes, y a todas áreas de la economía, aunque de forma diferente, así como a todas las esferas de la sociedad. Venezuela no escapa de esta situación, ya que seguimos inmersos en la órbita del modo de producción capitalista, por lo tanto impera la subordinación a la división internacional del trabajo, que confina a Venezuela a ser solo exportadora de materias primas. 

Nuestra economía depende de los países imperialistas, hacia donde exportamos barriles de petróleo, derivados u otras materias primas y desde donde importamos tecnología, bienes de consumo o de capital, con el agravante de ser también importadores de alimentos por déficit en la producción y la fuga de lo producido por el contrabando de extracción. 

Los gobiernos tratan de resolver sus crisis, para ello aumentan la explotación y opresión de sus subordinados. Los países imperialistas tratan de resolver sus crisis aumentando la explotación de la clase obrera y saqueando a los países dependientes, sus riquezas, mano de obra barata (aumentando la tasa de plusvalía), exportando sus capitales, captando los mercados para colocar sus excedentes, propiciando guerras internas, con expresiones inter imperialistas y de agresión, lo que les permite además, reactivar su aparato industrial militar, así mismo recurren a golpes de estado, sabotaje económico y mecanismos de competencia de los cuales sacan ventajas, como el dumping para lograr el control económico. 

Los gobiernos de países dependientes buscan mecanismos diferentes a los imperialistas para tratar de superar la crisis, recurren al endeudamiento externo e interno, echan manos a las reservas internacionales, renegocian la dependencia con uno u otro bloque imperialista, venden activos del Estado a precio de gallina flaca, entregan concesiones sobre sus materias primas, entregan las riquezas naturales de alto valor y crean zonas especiales para facilitar la explotación de la clase obrera y los recursos naturales con legislaciones que faciliten la “seguridad jurídica” a las transnacionales, especialmente para la repatriación de los capitales robados al pueblo. 

Particularmente en Venezuela el impacto de la crisis tiene un elemento determinante en la baja del precio del petróleo, además de condiciones internas producto del manejo de la economía, las contradicciones entre las clases y la confrontación entre grupos económicos que generan: inflación, desabastecimiento, acaparamiento, contrabando de extracción, así como pérdida de la capacidad adquisitiva del Bolívar, deterioro de los servicios públicos, situaciones que son profundizadas por los monopolios capitalistas que controlan ramas fundamentales como los alimentos, los medicamentos, transporte, con lo cual aumentan sus ganancias extraordinarias, mientras tratan de crear descontento en el pueblo y su respuesta negativa hacia las propuestas revolucionarias. 

La situación en la que se encuentra el aparato productivo del país, que en su mayoría está en manos de las transnacionales o de sus socios capitalistas locales los cuales usan su poder económico como herramienta para conseguir fines políticos y ganancia extraordinarias. Por otra parte las empresas estatizadas se encuentran por debajo de su capacidad instalada, por problemas de insumos y repuestos importados, falta de materia prima, gestión ineficiente de mantenimiento, aunado a la corrupción, desinversión y luchas internas, lo que puede servir de justificación para devolver parte de estas empresas a sus antiguos dueños privados. 

En este marco se expresan relaciones patronales que obstaculizan la verdadera participación de la clase obrera en la dirección de las mismas, permitiendo que elementos burocratizados hagan de las suyas, con lenguaje y poses “revolucionarias” pero con una práctica oportunista y corrupta, por otro lado la burguesía tradicional en su afán de derrocar al gobierno cierra empresas, acaparan los productos básicos y bajan santamarías, en otros casos disminuyen la producción, con el argumento de la falta de divisas, lo que agrava el panorama para las mayorías populares por la falta de mano dura por parte del gobierno contra los capitalistas que conspiran y violentan las leyes generalizándose la impunidad burguesa. 

Este complejo y delicado panorama económico, político, social y militar hace necesaria la unidad popular y revolucionaria como mecanismo de defensa y preparación para los escenarios posibles, en especial para hacer que el proceso revolucionario avance hacia adelante, acercando las diferentes organizaciones, individualidades o grupos en aras de luchar por la transformación de las estructuras económicas y sociales de nuestro país. 

Hoy, más que nunca, es fundamental un referente revolucionario que contribuya a orientar a la clase obrera para el logro de su papel histórico, a la formación política del pueblo trabajador, para luchar en conjunto con el campesinado y otros sectores oprimidos de la sociedad como: las mujeres, estudiantes e indígenas, para asumir la vanguardia de la lucha revolucionaria y alcanzar el verdadero poder popular revolucionario. 

Consideramos que el Gran Polo Patriótico generó en su momento importantes expectativas, y debió convertirse en espacio de debate y participación donde se discutieran las grandes problemáticas que afectan al pueblo, donde se captasen verdaderamente las propuestas de las bases populares y se decidiera democráticamente sobre la ejecución de medidas revolucionarias para derrotar las acciones de sabotaje emprendidas por el imperialismo y sus socios, por tal razón hicimos votos en su momento de la realización de Asambleas Patrióticas Regionales y el Congreso Nacional del Gran Polo Patriótico, con la esperanza de que lograra superar la visión meramente sectaria, coyuntural y mantuviera su acción más allá de los períodos electorales. 

Solo derrotando el sistema capitalista y toda práctica que conlleve a alimentarlo, como los acuerdos con sus representantes más recalcitrantes, la complacencia con sus actividades conspirativas, el rescate de sus empresas mediante la entrega de las divisas del pueblo para que se las roben o la promoción pública de las “virtudes” de los más conspicuos representantes de la explotación permitirá avanzar por el sendero de la revolución popular y el socialismo. 

Desde tal perspectiva ratificamos nuestro apoyo crítico al gobierno del presidente Maduro, respaldamos las medidas que benefician al pueblo mientras mantenemos la denuncia de toda acción que vaya en contra de los intereses de la clase obrera, y los sectores populares, denunciando cualquier desviación hacia la derecha promovida por asesores y miembros del gobierno complacientes con el capitalismo y sus representantes. 

Proponemos una plataforma de lucha popular, antiimperialista, antifascista, anti-capitalista, que busca la acumulación de fuerzas con base en la acción revolucionaria, en función de la unidad de todos aquellos que trabajamos para trasformar radicalmente las estructuras de la sociedad, sustentados en la conciencia de clase del proletariado y en la lucha por la liberación nacional y el socialismo. 

Significa pues que debemos trabajar en la consolidación de una potente estructura nacional para la acción revolucionaria y por el socialismo. 

LA TACTICA REVOLUCIONARIA PARA EL PERIODO ACTUAL: 

Nuestra táctica en el periodo actual se basa en la unidad de acción desde el antiimperialismo y el anti capitalismo, y se define como una táctica de acumulación de fuerzas del poder popular revolucionario, con una expresión en la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista, UPRA, en la que las diferentes organizaciones ubicadas en los más amplios sectores y ámbitos del movimiento popular, como organizaciones comunitarias, gremiales, campesinas, políticas que hacemos vida en nuestro pueblo luchando para garantizar la capacidad de movilización y reacción con el objetivo de derrotar a los fascistas, reformistas, oportunistas y todo tipo de enemigos de la clase obrera y el pueblo en general, somos parte de la lucha por la revolución socialistas verdadera. 

ACERCA DE LA UNIDAD POPULAR REVOLUCIONARIA: 

Consideramos la Unidad Popular Revolucionaria como instrumento necesario bajo las condiciones económicas, políticas y sociales actuales, donde se cierne sobre nuestro pueblo trabajador la amenaza del imperialismo en todas sus expresiones, de la burguesía pro yanqui, así como también se evidencia una serie de profundas debilidades en la conducción del proceso revolucionario, que se han agudizado a la muerte del presidente Chávez y que hoy sirven de caldo de cultivo al avance de la burguesía y sus elementos más reaccionarios en su proceso de fascistización. Lo que indica la imperiosa necesidad que tenemos los revolucionarios de Venezuela de aglutinar nuestras fuerzas, en base al logro de objetivos tácticos y estratégicos en un gran frente de unidad revolucionaria que tenga la capacidad de librar la lucha contra los enemigos de clase. 

La unidad de las fuerzas populares y revolucionarias dispuestas a la lucha es el medio para ponernos a la altura de los retos que se nos avecinan y fundamentalmente defender las conquistas obtenidas, luchar por nuevas y mejores, avanzar sobre el enemigo de clase, sobre quienes le hacen el juego con sus vacilaciones y posiciones reformistas, lo que significa despejar el camino que nos lleve rumbo al socialismo. 

Partiendo del principio del respeto a las posiciones, formas de organización y programas particulares de cada organización, apostamos por la construcción de una plataforma común que parte de las coincidencias y necesidades del momento histórico. 

Para lo cual partimos de las siguientes premisas: 

1). Impulsar la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista (UPRA) como un gran frente popular revolucionario, que aglutine las fuerzas revolucionarias, antiimperialistas, antisionistas, democráticas y antifascistas. 

2). Consolidar la UPRA como un referente nacional que nos permita impulsar la unidad en el seno de la izquierda revolucionaria. 

3). Promover la UPRA y sus actividades como espacio de formación política e ideológica para el pueblo trabajador. 

4). Desarrollar una política comunicacional, donde se defina un discurso político, consignas, plan de propaganda en general que llame a la Unidad. 

5). Consolidar acuerdos con los sectores avanzados del Gobierno manteniendo nuestra autonomía, enfrentando al mismo tiempo a los reformistas y conciliadores con nuestros enemigos de clase. 

6). Articular con una visión amplia con la mayoría de las organizaciones, plataformas, frentes que han surgido en los últimos tiempos. 

7). Realizar pronunciamientos sistemáticos acerca de las diferentes situaciones coyunturales, de manera que se consolide nuestra posición en la opinión pública. 

PLATAFORMA DE LUCHA 

Elementos Generales: 

1. Darle continuidad a UPRA como referente político que aglutina diversas fuerzas revolucionarias y que se exprese a través de una coordinación nacional y coordinaciones estadales, con el objetivo de fortalecer esta referencia en las diferentes regiones, estados y sectores de lucha. 

2. Solidarizarnos con los pueblos oprimidos y explotados del mundo, con los combatientes internacionales secuestrados que luchan enérgicamente contra la dominación imperialista, sionista y por su autodeterminación, como expresión del Internacionalismo Proletario. 

3. Reivindicar la lucha por las necesidades más sentidas del pueblo, promoviendo que a su vez la construcción de la fuerza para defenderse y atacar al enemigo histórico del proletariado. 

4. Impulsar la movilización permanente denunciando el papel de los empresarios y su ataque directo hacia los trabajadores y el pueblo en general. 

5. Sistematizar las experiencias de lucha y difundirlas, de manera que sirva para mostrar una alternativa real de organización popular y revolucionaria. 

6. Respaldar activamente cada una de las luchas del sector de los obreros, campesinos y comuneros, entre otros. 

7. Apoyar las luchas y tomas de espacios de la clase obrera y el campesinado encaminados a darle respuestas a las necesidades de las mayorías. 

8. Impulsar las milicias obreras, campesinas y comunales construyendo los cuerpos de combatientes. Ejército de todo el pueblo, cada ciudadano un combatiente. 

ELEMENTOS PROGRAMATICOS: 

EN LO ECONOMICO: 

1. Ni un dólar más para la burguesía: Fedecamaras, Consecomercio y Venamcham, control y centralización del comercio exterior por parte del Estado. 

2. Promover la aplicación del artículos 113 y 114 de Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela CRBV. 

3. Expropiar sin indemnización de los medios de producción o empresas pertenecientes a los burgueses que conspiran contra el pueblo, que hacen el boicot a la producción, distribución de los alimentos y medicinas. 

4. Someter la banca privada a una rigurosa vigilancia y seguimiento de sus movimientos financieros y comerciales a través de un comisariado del poder popular revolucionario, (Obreros, Campesinos y Comuneros). 

5. Realizar una exhaustiva revisión de la deuda externa, determinar cuál es legal, y cual no, y a partir de allí, diseñar un plan de pago de la que se haya adquirido legalmente y con un enfoque de clase. Sobre la que se tenga pruebas de ilícito asumir el no pago de la misma. 

6. Exigir al gobierno que haga de conocimiento del pueblo las deudas que se contraen con entes financieros internacionales y los términos. 

7. Restablecimiento de la doble tributación. 

8. Eliminación del IVA en la cesta básica alimentaria y en los medicamentos. 

9. Aumento de los sueldos y salarios, sinceracion de costos de producción y posterior congelación de precios de los artículos de la cesta básica y medicamentos. 

10. Aumento del impuesto sobre la renta al gran capital excluyendo de este impuesto a los trabajadores y pequeños productores. 

11. Repatriación de los capitales en el extranjero, extraídos por la burguesía tradicional y emergente a través de la fuga de capitales. 

EN LO POLITICO: 

1. Rechazo a las prácticas paramilitares y su penetración en las cárceles, barrios y otros espacios con la complicidad de funcionarios corruptos. 

2. Denuncia de las acciones que pretenden criminalizar las legítimas luchas populares, sindicales y campesinas. (huelgas, protestas sociales, laborales entre otras). 

3. Rechazo a las acciones represivas ejercidas por órganos del Estado contra los obreros, campesinos y movimientos populares. 

4. Fortalecer las relaciones internacionales de la UPRA a través de la liga internacional de los pueblos en lucha, (ILPS), plataforma internacional de cual forma parte. 

5. Impulsar una línea militar de masas, autónoma, popular y comunal en base a la organización de milicias populares, bajo el mando de las fuerzas revolucionarias, para enfrentar la acción terrorista. 

6. Impulsar la organización de milicias populares para la defensa integral como expresión del pueblo en armas. 

7. Rechazamos la agenda golpista de la derecha reaccionaria al frente del parlamento burgués. 

8. Rechazamos los intentos golpistas contrarrevolucionarios que pretenden sepultar al verdadero movimiento revolucionario. 

9. Ante la ofensiva golpista de la derecha: disolución constitucional del parlamento burgués. 

10. Rechazamos contundentemente la “ley amnistía y reconciliación nacional”, por tener un carácter fascista. 

11. Rechazamos de manera enérgica el decreto de Obama. 

12. Impulsar la alianza obrera-campesina, comunal y soldados patriotas. 

13. Desarrollo de comités populares de la UPRA a nivel nacional. 

EN CUANTO AL SECTOR COMUNAL: 

1. Impulsar y acompañar la creación de comunas revolucionarias independientes del estado burgués, y como órganos del nuevo poder revolucionario. 

2. Impulsar la transformación de los consejos comunales y comunas en órganos reales del poder popular revolucionario. 

EN CUANTO AL SECTOR CAMPESINO: 

1. Impulsar el desarrollo productivo, técnico e industrial en el campo para elevar la producción como garantía de soberanía e independencia agroalimentaria. 

2. Consolidar la organización del campesinado en consejos campesinos para rescatar el ímpetu de lucha de los campesinos en pro de la eliminación del latifundio y la explotación de la fuerza de trabajo. 

3. Impulsar la lucha de los campesinos y pueblos originarios en pro de la recuperación de las tierras, la lucha contra los terratenientes, mafias de mineros y latifundistas. 

4. Expropiar los latifundios y creación de fincas colectivas en especial para la producción de alimentos. 

5. Promover movilizaciones para rechazar contundentemente la devolución de tierras rescatadas a los terratenientes. 

EN CUANTO AL SECTOR OBRERO: 

1. Expropiación sin indemnización de los medios estratégicos de producción de las ramas, de alimento, metalurgia, farmacéuticos, agroquímicos, textil y calzados. 

2. Impulsar el ejercicio del control obrero de estos medios fundamentales de producción en mano de los consejos obreros, y otras formas de organización de clase obrera. 

3. Rechazar contundentemente la ley promovida por la derecha denominada engañosamente ¨Ley para la producción¨. 

4. Garantizar y fortalecer la preparación técnica y teórica de los trabajadores para el control de las empresas. 

5. Impulsar el control obrero revolucionario de las empresas nacionales y recuperadas. 

6. Participación de la clase obrera y comunas en la organización administración y contraloría de las zonas económicas especiales de desarrollo. 

7. Eliminar definitivamente y de forma práctica los casos de tercerización, articulo 48 de la LOTT. 

8. No a la militarización de las empresas estatizadas. 

9. Cumplimiento del Decreto Presidencial que habla de la inamovilidad laboral, así como del artículo 420, establecido en la Ley orgánica de los trabajadores y trabajadoras. 

EN CUANTO SECTOR COMUNICACIONAL: 

· Trabajar una plataforma común de propaganda a nivel nacional. 

· Fortalecer los instrumentos de comunicación y propaganda de la UPRA. 

· Generar una plataforma comunicacional que sirva para la unidad de los movimientos y organizaciones revolucionarias. 

· Generar espacios nacionales e internacionales para los medios alternativos. 

¡NO A LA CONCILIACIÓN DE CLASE! 

¡POR LA UNIDAD OBRERO, CAMPESINA Y COMUNAL! 

¡CONTRA LA INJERENCIA IMPERIALISTA Y POR LA AUTODETERMINACIÓN DE NUESTROS PUEBLOS! 

¡CONTRA LA BURGUESÍA Y LAS PRÁCTICAS FASCISTAS! 

¡POR LA UNIDAD DEL MOVIMIENTO POPULAR REVOLUCIONARIO ANTIIMPERIALISTAS! 

Organizaciones que suscriben el presente documento programático debatido y construido en la reunión nacional de la UPRA realizada en la ciudad de Caracas el día 12 de Marzo del 2016: 

1. Partido Revolucionario de los Trabajadores, PRT. 

2. Movimiento Gayones. 

3. Corriente Autogestionaria Comuneros. 

4. Movimiento venezolano de trabajadores Comunistas. 

5. Partido Redes. 

6. Movimiento de Mujeres Ana Soto. 

7. Movimiento de la Patria Grande. 

8. Corriente Sindical Marxista-Leninista. 

9. Frente Universitario Revolucionario Socialista. 

El presente documento queda abierto para la suscripción de las organizaciones que deseen adherirse.
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Prensa Libre

"La función de la prensa es ser el perro de guardia, el denunciante incansable de los opresores, el ojo omnipresente y la desembocadura del espíritu omnipresente de las personas que guardan celosamente su libertad. [...] El deber de la prensa es tomar palabra por los oprimidos en torno a ella. [...] El primer deber de la prensa es socavar los cimientos del sistema político existente ".
Karl Marx

Editorial Voz Proletaria

Editorial Voz Proletaria N° 115. Julio 2018

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