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Fortaleciendo la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista // Voz Proletaria, la voz del proletariado venezolano

sábado, 2 de abril de 2016

Programa mínimo de la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista (UPRA)

Se aborda la situación nacional como una consecuencia de los embates externos de la crisis general del capitalismo en nuestro país, sumado a los errores del gobierno


Caracas, abril 2016. Voz Proletaria.- El Frente Popular Unidad Popular Revolucionaria Amtiimperialista (U.P.R.A.) publicó en su sitio Web el documento denominado como "programa mínimo", que aborda temas de crucial importancia en el actual momento político como son: La táctica revolucionaria y la unidad de los revolucionarios. Igualmente se señalan: la plataforma de lucha y elemento programáticos en cuanto al orden económico y político, dándole prioridad a sectores obreros, campesinos y comunales.

De igual manera, el Programa Mínimo de U.P.R.A. toca un tema crucial respecto a la comunicación e información, proponiendo la necesaria creación de espacios o plataformas de propaganda a nivel nacional que sirvan para la unidad de los sectores de izquierda en nuestro país.

Publicamos de manera íntegra el programa:
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PROGRAMA MINIMO DE LA UPRA

El presente documento tiene como base las conclusiones de las diversas mesas de trabajo que abordaron 4 temas centrales en la Iª Convención Nacional de la Izquierda Revolucionaria, analizado y enriquecido en la reunión nacional de la UPRA en fecha 12 de Marzo del 2016. 

1). ANALISIS DE LA COYUNTURA NACIONAL E INTERNACIONAL. 

En la actualidad el mundo vive los efectos de la crisis general del capitalismo, y de las diversas crisis de superproducción relativa sectoriales y regionales. Este proceso que se agudiza en la fase imperialista de capitalismo, profundiza la lucha entre diversas potencias por un nuevo reparto del mundo donde intervienen sus gobiernos imperialistas y sus ejércitos defendiendo los intereses de los grandes monopolios burgueses dominantes, bajo la conducción de la oligarquía financiera. En tales condiciones se exacerban todas las contradicciones inherentes al modo de producción capitalista: las contradicciones inter-imperialistas por un nuevo reparto del mundo ya repartido durante crisis anteriores, la contradicción entre los países imperialistas y los dependientes, especialmente por la sed de apropiación de sus riqueza, mano de obra barata, y la obtención de la máxima ganancia, así también se exacerba la contradicción capital–trabajo a lo interno de cada país, bien sea imperialista o dependiente. 

La crisis genera efectos económicos, sociales y políticos, que se expresan principalmente en el deterioro de las condiciones de vida de las mayorías, afecta a todos los países, bien sean imperialistas o dependientes, y a todas áreas de la economía, aunque de forma diferente, así como a todas las esferas de la sociedad. Venezuela no escapa de esta situación, ya que seguimos inmersos en la órbita del modo de producción capitalista, por lo tanto impera la subordinación a la división internacional del trabajo, que confina a Venezuela a ser solo exportadora de materias primas. 

Nuestra economía depende de los países imperialistas, hacia donde exportamos barriles de petróleo, derivados u otras materias primas y desde donde importamos tecnología, bienes de consumo o de capital, con el agravante de ser también importadores de alimentos por déficit en la producción y la fuga de lo producido por el contrabando de extracción. 

Los gobiernos tratan de resolver sus crisis, para ello aumentan la explotación y opresión de sus subordinados. Los países imperialistas tratan de resolver sus crisis aumentando la explotación de la clase obrera y saqueando a los países dependientes, sus riquezas, mano de obra barata (aumentando la tasa de plusvalía), exportando sus capitales, captando los mercados para colocar sus excedentes, propiciando guerras internas, con expresiones inter imperialistas y de agresión, lo que les permite además, reactivar su aparato industrial militar, así mismo recurren a golpes de estado, sabotaje económico y mecanismos de competencia de los cuales sacan ventajas, como el dumping para lograr el control económico. 

Los gobiernos de países dependientes buscan mecanismos diferentes a los imperialistas para tratar de superar la crisis, recurren al endeudamiento externo e interno, echan manos a las reservas internacionales, renegocian la dependencia con uno u otro bloque imperialista, venden activos del Estado a precio de gallina flaca, entregan concesiones sobre sus materias primas, entregan las riquezas naturales de alto valor y crean zonas especiales para facilitar la explotación de la clase obrera y los recursos naturales con legislaciones que faciliten la “seguridad jurídica” a las transnacionales, especialmente para la repatriación de los capitales robados al pueblo. 

Particularmente en Venezuela el impacto de la crisis tiene un elemento determinante en la baja del precio del petróleo, además de condiciones internas producto del manejo de la economía, las contradicciones entre las clases y la confrontación entre grupos económicos que generan: inflación, desabastecimiento, acaparamiento, contrabando de extracción, así como pérdida de la capacidad adquisitiva del Bolívar, deterioro de los servicios públicos, situaciones que son profundizadas por los monopolios capitalistas que controlan ramas fundamentales como los alimentos, los medicamentos, transporte, con lo cual aumentan sus ganancias extraordinarias, mientras tratan de crear descontento en el pueblo y su respuesta negativa hacia las propuestas revolucionarias. 

La situación en la que se encuentra el aparato productivo del país, que en su mayoría está en manos de las transnacionales o de sus socios capitalistas locales los cuales usan su poder económico como herramienta para conseguir fines políticos y ganancia extraordinarias. Por otra parte las empresas estatizadas se encuentran por debajo de su capacidad instalada, por problemas de insumos y repuestos importados, falta de materia prima, gestión ineficiente de mantenimiento, aunado a la corrupción, desinversión y luchas internas, lo que puede servir de justificación para devolver parte de estas empresas a sus antiguos dueños privados. 

En este marco se expresan relaciones patronales que obstaculizan la verdadera participación de la clase obrera en la dirección de las mismas, permitiendo que elementos burocratizados hagan de las suyas, con lenguaje y poses “revolucionarias” pero con una práctica oportunista y corrupta, por otro lado la burguesía tradicional en su afán de derrocar al gobierno cierra empresas, acaparan los productos básicos y bajan santamarías, en otros casos disminuyen la producción, con el argumento de la falta de divisas, lo que agrava el panorama para las mayorías populares por la falta de mano dura por parte del gobierno contra los capitalistas que conspiran y violentan las leyes generalizándose la impunidad burguesa. 

Este complejo y delicado panorama económico, político, social y militar hace necesaria la unidad popular y revolucionaria como mecanismo de defensa y preparación para los escenarios posibles, en especial para hacer que el proceso revolucionario avance hacia adelante, acercando las diferentes organizaciones, individualidades o grupos en aras de luchar por la transformación de las estructuras económicas y sociales de nuestro país. 

Hoy, más que nunca, es fundamental un referente revolucionario que contribuya a orientar a la clase obrera para el logro de su papel histórico, a la formación política del pueblo trabajador, para luchar en conjunto con el campesinado y otros sectores oprimidos de la sociedad como: las mujeres, estudiantes e indígenas, para asumir la vanguardia de la lucha revolucionaria y alcanzar el verdadero poder popular revolucionario. 

Consideramos que el Gran Polo Patriótico generó en su momento importantes expectativas, y debió convertirse en espacio de debate y participación donde se discutieran las grandes problemáticas que afectan al pueblo, donde se captasen verdaderamente las propuestas de las bases populares y se decidiera democráticamente sobre la ejecución de medidas revolucionarias para derrotar las acciones de sabotaje emprendidas por el imperialismo y sus socios, por tal razón hicimos votos en su momento de la realización de Asambleas Patrióticas Regionales y el Congreso Nacional del Gran Polo Patriótico, con la esperanza de que lograra superar la visión meramente sectaria, coyuntural y mantuviera su acción más allá de los períodos electorales. 

Solo derrotando el sistema capitalista y toda práctica que conlleve a alimentarlo, como los acuerdos con sus representantes más recalcitrantes, la complacencia con sus actividades conspirativas, el rescate de sus empresas mediante la entrega de las divisas del pueblo para que se las roben o la promoción pública de las “virtudes” de los más conspicuos representantes de la explotación permitirá avanzar por el sendero de la revolución popular y el socialismo. 

Desde tal perspectiva ratificamos nuestro apoyo crítico al gobierno del presidente Maduro, respaldamos las medidas que benefician al pueblo mientras mantenemos la denuncia de toda acción que vaya en contra de los intereses de la clase obrera, y los sectores populares, denunciando cualquier desviación hacia la derecha promovida por asesores y miembros del gobierno complacientes con el capitalismo y sus representantes. 

Proponemos una plataforma de lucha popular, antiimperialista, antifascista, anti-capitalista, que busca la acumulación de fuerzas con base en la acción revolucionaria, en función de la unidad de todos aquellos que trabajamos para trasformar radicalmente las estructuras de la sociedad, sustentados en la conciencia de clase del proletariado y en la lucha por la liberación nacional y el socialismo. 

Significa pues que debemos trabajar en la consolidación de una potente estructura nacional para la acción revolucionaria y por el socialismo. 

LA TACTICA REVOLUCIONARIA PARA EL PERIODO ACTUAL: 

Nuestra táctica en el periodo actual se basa en la unidad de acción desde el antiimperialismo y el anti capitalismo, y se define como una táctica de acumulación de fuerzas del poder popular revolucionario, con una expresión en la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista, UPRA, en la que las diferentes organizaciones ubicadas en los más amplios sectores y ámbitos del movimiento popular, como organizaciones comunitarias, gremiales, campesinas, políticas que hacemos vida en nuestro pueblo luchando para garantizar la capacidad de movilización y reacción con el objetivo de derrotar a los fascistas, reformistas, oportunistas y todo tipo de enemigos de la clase obrera y el pueblo en general, somos parte de la lucha por la revolución socialistas verdadera. 

ACERCA DE LA UNIDAD POPULAR REVOLUCIONARIA: 

Consideramos la Unidad Popular Revolucionaria como instrumento necesario bajo las condiciones económicas, políticas y sociales actuales, donde se cierne sobre nuestro pueblo trabajador la amenaza del imperialismo en todas sus expresiones, de la burguesía pro yanqui, así como también se evidencia una serie de profundas debilidades en la conducción del proceso revolucionario, que se han agudizado a la muerte del presidente Chávez y que hoy sirven de caldo de cultivo al avance de la burguesía y sus elementos más reaccionarios en su proceso de fascistización. Lo que indica la imperiosa necesidad que tenemos los revolucionarios de Venezuela de aglutinar nuestras fuerzas, en base al logro de objetivos tácticos y estratégicos en un gran frente de unidad revolucionaria que tenga la capacidad de librar la lucha contra los enemigos de clase. 

La unidad de las fuerzas populares y revolucionarias dispuestas a la lucha es el medio para ponernos a la altura de los retos que se nos avecinan y fundamentalmente defender las conquistas obtenidas, luchar por nuevas y mejores, avanzar sobre el enemigo de clase, sobre quienes le hacen el juego con sus vacilaciones y posiciones reformistas, lo que significa despejar el camino que nos lleve rumbo al socialismo. 

Partiendo del principio del respeto a las posiciones, formas de organización y programas particulares de cada organización, apostamos por la construcción de una plataforma común que parte de las coincidencias y necesidades del momento histórico. 

Para lo cual partimos de las siguientes premisas: 

1). Impulsar la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista (UPRA) como un gran frente popular revolucionario, que aglutine las fuerzas revolucionarias, antiimperialistas, antisionistas, democráticas y antifascistas. 

2). Consolidar la UPRA como un referente nacional que nos permita impulsar la unidad en el seno de la izquierda revolucionaria. 

3). Promover la UPRA y sus actividades como espacio de formación política e ideológica para el pueblo trabajador. 

4). Desarrollar una política comunicacional, donde se defina un discurso político, consignas, plan de propaganda en general que llame a la Unidad. 

5). Consolidar acuerdos con los sectores avanzados del Gobierno manteniendo nuestra autonomía, enfrentando al mismo tiempo a los reformistas y conciliadores con nuestros enemigos de clase. 

6). Articular con una visión amplia con la mayoría de las organizaciones, plataformas, frentes que han surgido en los últimos tiempos. 

7). Realizar pronunciamientos sistemáticos acerca de las diferentes situaciones coyunturales, de manera que se consolide nuestra posición en la opinión pública. 

PLATAFORMA DE LUCHA 

Elementos Generales: 

1. Darle continuidad a UPRA como referente político que aglutina diversas fuerzas revolucionarias y que se exprese a través de una coordinación nacional y coordinaciones estadales, con el objetivo de fortalecer esta referencia en las diferentes regiones, estados y sectores de lucha. 

2. Solidarizarnos con los pueblos oprimidos y explotados del mundo, con los combatientes internacionales secuestrados que luchan enérgicamente contra la dominación imperialista, sionista y por su autodeterminación, como expresión del Internacionalismo Proletario. 

3. Reivindicar la lucha por las necesidades más sentidas del pueblo, promoviendo que a su vez la construcción de la fuerza para defenderse y atacar al enemigo histórico del proletariado. 

4. Impulsar la movilización permanente denunciando el papel de los empresarios y su ataque directo hacia los trabajadores y el pueblo en general. 

5. Sistematizar las experiencias de lucha y difundirlas, de manera que sirva para mostrar una alternativa real de organización popular y revolucionaria. 

6. Respaldar activamente cada una de las luchas del sector de los obreros, campesinos y comuneros, entre otros. 

7. Apoyar las luchas y tomas de espacios de la clase obrera y el campesinado encaminados a darle respuestas a las necesidades de las mayorías. 

8. Impulsar las milicias obreras, campesinas y comunales construyendo los cuerpos de combatientes. Ejército de todo el pueblo, cada ciudadano un combatiente. 

ELEMENTOS PROGRAMATICOS: 

EN LO ECONOMICO: 

1. Ni un dólar más para la burguesía: Fedecamaras, Consecomercio y Venamcham, control y centralización del comercio exterior por parte del Estado. 

2. Promover la aplicación del artículos 113 y 114 de Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela CRBV. 

3. Expropiar sin indemnización de los medios de producción o empresas pertenecientes a los burgueses que conspiran contra el pueblo, que hacen el boicot a la producción, distribución de los alimentos y medicinas. 

4. Someter la banca privada a una rigurosa vigilancia y seguimiento de sus movimientos financieros y comerciales a través de un comisariado del poder popular revolucionario, (Obreros, Campesinos y Comuneros). 

5. Realizar una exhaustiva revisión de la deuda externa, determinar cuál es legal, y cual no, y a partir de allí, diseñar un plan de pago de la que se haya adquirido legalmente y con un enfoque de clase. Sobre la que se tenga pruebas de ilícito asumir el no pago de la misma. 

6. Exigir al gobierno que haga de conocimiento del pueblo las deudas que se contraen con entes financieros internacionales y los términos. 

7. Restablecimiento de la doble tributación. 

8. Eliminación del IVA en la cesta básica alimentaria y en los medicamentos. 

9. Aumento de los sueldos y salarios, sinceracion de costos de producción y posterior congelación de precios de los artículos de la cesta básica y medicamentos. 

10. Aumento del impuesto sobre la renta al gran capital excluyendo de este impuesto a los trabajadores y pequeños productores. 

11. Repatriación de los capitales en el extranjero, extraídos por la burguesía tradicional y emergente a través de la fuga de capitales. 

EN LO POLITICO: 

1. Rechazo a las prácticas paramilitares y su penetración en las cárceles, barrios y otros espacios con la complicidad de funcionarios corruptos. 

2. Denuncia de las acciones que pretenden criminalizar las legítimas luchas populares, sindicales y campesinas. (huelgas, protestas sociales, laborales entre otras). 

3. Rechazo a las acciones represivas ejercidas por órganos del Estado contra los obreros, campesinos y movimientos populares. 

4. Fortalecer las relaciones internacionales de la UPRA a través de la liga internacional de los pueblos en lucha, (ILPS), plataforma internacional de cual forma parte. 

5. Impulsar una línea militar de masas, autónoma, popular y comunal en base a la organización de milicias populares, bajo el mando de las fuerzas revolucionarias, para enfrentar la acción terrorista. 

6. Impulsar la organización de milicias populares para la defensa integral como expresión del pueblo en armas. 

7. Rechazamos la agenda golpista de la derecha reaccionaria al frente del parlamento burgués. 

8. Rechazamos los intentos golpistas contrarrevolucionarios que pretenden sepultar al verdadero movimiento revolucionario. 

9. Ante la ofensiva golpista de la derecha: disolución constitucional del parlamento burgués. 

10. Rechazamos contundentemente la “ley amnistía y reconciliación nacional”, por tener un carácter fascista. 

11. Rechazamos de manera enérgica el decreto de Obama. 

12. Impulsar la alianza obrera-campesina, comunal y soldados patriotas. 

13. Desarrollo de comités populares de la UPRA a nivel nacional. 

EN CUANTO AL SECTOR COMUNAL: 

1. Impulsar y acompañar la creación de comunas revolucionarias independientes del estado burgués, y como órganos del nuevo poder revolucionario. 

2. Impulsar la transformación de los consejos comunales y comunas en órganos reales del poder popular revolucionario. 

EN CUANTO AL SECTOR CAMPESINO: 

1. Impulsar el desarrollo productivo, técnico e industrial en el campo para elevar la producción como garantía de soberanía e independencia agroalimentaria. 

2. Consolidar la organización del campesinado en consejos campesinos para rescatar el ímpetu de lucha de los campesinos en pro de la eliminación del latifundio y la explotación de la fuerza de trabajo. 

3. Impulsar la lucha de los campesinos y pueblos originarios en pro de la recuperación de las tierras, la lucha contra los terratenientes, mafias de mineros y latifundistas. 

4. Expropiar los latifundios y creación de fincas colectivas en especial para la producción de alimentos. 

5. Promover movilizaciones para rechazar contundentemente la devolución de tierras rescatadas a los terratenientes. 

EN CUANTO AL SECTOR OBRERO: 

1. Expropiación sin indemnización de los medios estratégicos de producción de las ramas, de alimento, metalurgia, farmacéuticos, agroquímicos, textil y calzados. 

2. Impulsar el ejercicio del control obrero de estos medios fundamentales de producción en mano de los consejos obreros, y otras formas de organización de clase obrera. 

3. Rechazar contundentemente la ley promovida por la derecha denominada engañosamente ¨Ley para la producción¨. 

4. Garantizar y fortalecer la preparación técnica y teórica de los trabajadores para el control de las empresas. 

5. Impulsar el control obrero revolucionario de las empresas nacionales y recuperadas. 

6. Participación de la clase obrera y comunas en la organización administración y contraloría de las zonas económicas especiales de desarrollo. 

7. Eliminar definitivamente y de forma práctica los casos de tercerización, articulo 48 de la LOTT. 

8. No a la militarización de las empresas estatizadas. 

9. Cumplimiento del Decreto Presidencial que habla de la inamovilidad laboral, así como del artículo 420, establecido en la Ley orgánica de los trabajadores y trabajadoras. 

EN CUANTO SECTOR COMUNICACIONAL: 

· Trabajar una plataforma común de propaganda a nivel nacional. 

· Fortalecer los instrumentos de comunicación y propaganda de la UPRA. 

· Generar una plataforma comunicacional que sirva para la unidad de los movimientos y organizaciones revolucionarias. 

· Generar espacios nacionales e internacionales para los medios alternativos. 

¡NO A LA CONCILIACIÓN DE CLASE! 

¡POR LA UNIDAD OBRERO, CAMPESINA Y COMUNAL! 

¡CONTRA LA INJERENCIA IMPERIALISTA Y POR LA AUTODETERMINACIÓN DE NUESTROS PUEBLOS! 

¡CONTRA LA BURGUESÍA Y LAS PRÁCTICAS FASCISTAS! 

¡POR LA UNIDAD DEL MOVIMIENTO POPULAR REVOLUCIONARIO ANTIIMPERIALISTAS! 

Organizaciones que suscriben el presente documento programático debatido y construido en la reunión nacional de la UPRA realizada en la ciudad de Caracas el día 12 de Marzo del 2016: 

1. Partido Revolucionario de los Trabajadores, PRT. 

2. Movimiento Gayones. 

3. Corriente Autogestionaria Comuneros. 

4. Movimiento venezolano de trabajadores Comunistas. 

5. Partido Redes. 

6. Movimiento de Mujeres Ana Soto. 

7. Movimiento de la Patria Grande. 

8. Corriente Sindical Marxista-Leninista. 

9. Frente Universitario Revolucionario Socialista. 

El presente documento queda abierto para la suscripción de las organizaciones que deseen adherirse.

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"La función de la prensa es ser el perro de guardia, el denunciante incansable de los opresores, el ojo omnipresente y la desembocadura del espíritu omnipresente de las personas que guardan celosamente su libertad. [...] El deber de la prensa es tomar palabra por los oprimidos en torno a ella. [...] El primer deber de la prensa es socavar los cimientos del sistema político existente ".