¡Combatientes por el socialismo científico!

Fortaleciendo la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista // Voz Proletaria, la voz del proletariado venezolano

sábado, 30 de abril de 2016

Editorial Voz Proletaria Nro 100: El desarrollo de la crisis capitalista en Venezuela en el marco del 1ro de mayo

Los trabajadores, encabezados por la clase obrera, los campesinos y las comunas deben pasar al frente de la lucha de clases, avanzar en la recuperación de las empresas y ponerlas a funcionar para el pueblo


Caracas, abril/mayo 2016. Voz Proletaria.- Los acontecimientos de los últimos días nos demuestran, una vez más, que bajo el capitalismo es imposible una solución a los problemas que afectan a nuestro país, por el hecho de que las actuales condiciones de penuria son efecto de la crisis general de ese sistema, que golpean de manera muy fuerte nuestra débil y dependiente economía. 

El gobierno bolivariano, cegado e incapaz de tomar medidas realmente revolucionarias para acabar con la crisis, sigue apostando a recetas socialdemócratas que frenan el impulso de las masas y las lanza a los brazos de la derecha reaccionaria. Las personas comunes son víctimas de una campaña de rumores y manipulación sin precedentes en la historia nacional, campaña ideológica que ha venido a coronar una campaña real de saboteo, desabastecimiento y especulación. 

En el pueblo trabajador, que hasta ahora ha sabido aguantar contra todo pronóstico la falta de los productos indispensables, comienzan a notarse serios índices de pauperización, graves indicios de enfermedades por mala alimentación y falta de medicinas, la indigencia comienza a tener dramáticos brotes por el aumento de la pobreza extrema. La clase obrera ve como se agotan sus posibilidades de llevar el pan a la mesa debido a los abusos que sufre en manos de los especuladores. 

La oposición acusa y promete mejorar la situación si se les permite llegar al poder y vender el país al FMI, el gobierno sigue encerrado en aplicar las mismas “medidas” que no han dado ningún resultado. Todo esto mientras el pueblo prosigue el calvario de conseguir algún alimento en la calle. 

Queda claro ante los trabajadores que ninguna de las dos tendencias (oposición y gobierno) cumplirá sus promesas y que esta lucha política se trata de una pugna inter-burguesa por el poder. Los trabajadores, encabezados por la clase obrera, los campesinos y las comunas deben pasar al frente de la lucha de clases, avanzar en la recuperación de las empresas y ponerlas a funcionar para el pueblo y organizar la defensa de las mismas por medio de la creación de las milicias populares. Este último punto es crucial, pues la burguesía buscará aplastar la iniciativa popular con la violencia y con la violencia se les debe responder. 

Estamos a las puertas de una situación crítica. Una hambruna se ve a la vuelta de la esquina, pero también se abre la posibilidad para que el pueblo organizado avance en una contraofensiva contra los capitalistas. De los revolucionarios depende que se alcancen los niveles organizativos en el Frente Popular (UPRA) para que el proletariado tenga la posibilidad real de vencer a la burguesía y dirigir la sociedad hacia el socialismo científico. 

No permitamos que los enemigos del pueblo, los asesinos, los criminales que nos masacraron el 27 de febrero de 1989 vuelvan al poder, sigamos firmes, apostemos por la organización y no perdamos esta oportunidad histórica. Nos esperan grandes desafíos como la nacionalización de la banca, de los monopolios, del comercio, el verdadero control obrero revolucionario, los juicios populares a los capitalistas, no nos detengamos al principio del camino.

Voz Proletaria

0 Deja tus comentarios :

Publicar un comentario

Prensa Libre

"La función de la prensa es ser el perro de guardia, el denunciante incansable de los opresores, el ojo omnipresente y la desembocadura del espíritu omnipresente de las personas que guardan celosamente su libertad. [...] El deber de la prensa es tomar palabra por los oprimidos en torno a ella. [...] El primer deber de la prensa es socavar los cimientos del sistema político existente ".