¡Combatientes por el socialismo científico!

Fortaleciendo la Unidad Popular Revolucionaria Antiimperialista // Voz Proletaria, la voz del proletariado venezolano

miércoles, 15 de octubre de 2014

El fanatismo religioso como amenaza a la independencia nacional

Caracas, octubre 2014. Voz Proletaria, VP.- El fanatismo religioso que en nuestros días viene cobrando fuerzas en el escenario de la sociedad, trae consigo un sin número de posiciones peligrosas para la sociedad, que buscan únicamente dominar bajo el látigo de la ignorancia a todos aquellos que se sienten atraídos hacia ese tipo de creencias y eternizar la explotación del hombre por el hombre. 


El fanatismo religioso conlleva a posiciones supersticiosas con respecto a los días sábados, cómo deben ser tratadas las mujeres, entre otras cosas. Incluso, han motivado la segregación social por cuestiones de religión, ya que si alguien no pertenece a su secta es considerado “mundano”, lo que nos lleva a mencionar su propia disgregación, ya que de un mismo dios y religión existen muchas sectas con caminos distintos que se critican mutuamente, ejemplo “Testigos de Jehová y los Evangélicos” son lo mismo pero con una corriente de pensamiento distinta. 

Todo esto pareciera, a simple vista no tener importancia para los revolucionarios. Sin embargo, cuando el fanatismo religioso se expresa en movimientos reaccionarios como El Estado Islámico o el Ku klux Klan; en la prohibición del uso de preservativos, disparando la cifras del VIH; en el apoyo de la Iglesia a la extrema derecha, al fascismo y su odio visceral al marxismo, vemos el verdadero carácter de clase de la religión, cuyo papel es santificar el orden de explotación capitalista y eternizar el sufrimiento de las masas prometiéndoles la salvación “en otro mundo”. 

Detrás de la piel de oveja y de la prédica “moralista”, se esconden objetivos políticos bien claros en beneficio de la derecha y en perjuicio de las masas populares. 

En Venezuela, existen algunas sectas cristianas fundamentalistas que ya han tomado posición política a través de partidos reaccionarios que aspiran al poder. Es el caso de la organización Nueva Visión de País (NUVIPA) y otras como Maranatha, cuyas posiciones son de odio y segregación, apoyan al Estado de Israel y el genocidio en Palestina, el machismo y la homofobia. Hace algunas semanas, realizaron una concentración en Caracas, con pancartas donde amenazaban con todas las calamidades de llegar al poder, donde su “plan de país” nada que envidiarle tiene a los Talibanes. 

Estas sectas son financiadas por el imperialismo (la CIA y el Mossad israelí), y como cualquier otra ONG, atacan a los jóvenes con seductoras actividades como conciertos y campamentos, con la finalidad de, en primer lugar, inculcarles la mentalidad cavernícola-religiosa y en segundo lugar, tenerlos como ejército contrarrevolucionario de reserva. 

El peligro del oscurantismo está latente para las nuevas generaciones. Estas sectas, creadas y financiadas por los imperialistas de Estados Unidos y exportadas a nuestros países como elementos de transculturización, buscan perpetuar la ignorancia y el atraso, el estancamiento científico, destruir la educación laica y sustituirlo todo por fantasías medievales cuyo objetivo es mantener a nuestras naciones en la retaguardia de los imperialistas en la división internacional del trabajo, como países mono exportadores carentes de cualquier potencial de desarrollo científico independiente. 

Desde este espacio no invitamos a nuestros lectores a que abandonen sus creencias religiosas. Lo único que buscamos es generar el debate consiente sobre el peligro que acarrea el oscurantismo para la independencia y para el bienestar de nuestra patria. Llamamos a rechazar a todas estas sectas reaccionarias que buscan poner de rodillas a nuestro país frente al imperialismo, usando como arma las creencias religiosas y la espiritualidad del pueblo.

0 Deja tus comentarios :

Publicar un comentario

Prensa Libre

"La función de la prensa es ser el perro de guardia, el denunciante incansable de los opresores, el ojo omnipresente y la desembocadura del espíritu omnipresente de las personas que guardan celosamente su libertad. [...] El deber de la prensa es tomar palabra por los oprimidos en torno a ella. [...] El primer deber de la prensa es socavar los cimientos del sistema político existente ".