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lunes, 29 de octubre de 2012

La Fiesta de la Liberación, la batalla del Dnieper

La batalla del Dnieper (Битва за Днепр en ruso), del 24 de agosto de 1943 al 23 de diciembre de 1943, está considerada como una de las carnicerías más crueles realizadas por la humanidad. Murieron 4,4 millones de soldados en total en un frente de 750 kilómetros. En su desarrollo las fuerzas nazifascistas perdieron al resto de las divisiones más combativas que les quedaban, tras las derrotas de Stalingrado y Kursk.

Batalla del Dnieper
 Caracas, oct 2012. Voz Proletaria, VP.- Silenciada por los historiadores occidentales, las academias militares y los medios de comunicación, tiene una importancia fundamental en la 2ª Guerra Mundial. En este mes en Ucrania se celebra en muchas ciudades “la fiesta de la liberación”, a pesar de la dictadura del “pensamiento nacionalista” impuesto a la fuerza entre la población. No pueden esconder, la epopeya. No pueden tapar el hecho, que la mayoría de la población ucraniana soviética ayudó al movimiento guerrillero, despreciaba a las partidas de bandidos nacionalistas y se lanzó a recibir con entusiasmo a su Ejército Rojo.

 Las consecuencias de estos cuatro meses de combates ininterrumpidos, fue la liberación de gran parte de Ucrania por la Unión Soviética, incluída Kiev.


Escenario antes de la batalla

 Tras las importantes victorias de Stalingrado y Kursk, el Consejo Estatal de Defensa soviético comprendía que tenían que realizar una labor titánica de reagrupamiento de fuerzas, porque después de las batallas de Orel y Belgorod, la mayoría de las divisiones en Ucrania estaban muy cansadas. Las ofensivas en los frentes del Norte (Leningrado en el Voljov) y Sur (Novorrosisk hacia Kerch) habían logrado hacer retirarse a las fuerzas alemanas hacia posiciones más defendibles, para ellos en un caso llenas de pantanos y en otro caso hacia la península de Crimea. Los aliados occidentales tras el desastre nazi en Kurks, no abrieron un segundo frente como habían prometido. Aún más, la sangría de fuerzas caídas soviéticas en modo alguno les hizo cambiar sus planes militares. Un número ridículo de divisiones inglesas y norteamericanas seguían un lentísimo avance en la península italiana. Pero los planes imperialistas eran otros. Sus círculos gobernantes comenzaron a temer que las tropas soviéticas pudieran derrotar ellas solas a la Alemania Nazi.

 En Enero de 1943 en Casablanca, los EEUU y Gran Bretaña elaboraron diversos planes para evitar este evento. En Agosto desarrollaron un plan llamado “Rankin”, discutido en su conferencia de Québec. En el dieron órdenes para iniciar contactos, a través de países neutrales, para llegar a un acuerdo secreto con los nazis (conocidos por la Inteligencia Soviética). Churchill defendió estos pactos para no tener que “enfangarse en un escenario inapropiado”. El 24 de Junio de 1943 antes de la batalla de Kursk, personalmente Stalin redactó un duro alegato por no abrir el segundo frente: “En este caso el problema no está en al mera decepción del Gobierno soviético, sino en la necesidad de mantener su confianza en los aliados, sujeta a duras pruebas. No se puede olvidar que se trata de salvar la vida de millones de hombres y mujeres en los territorios ocupados de Europa Occidental y de Rusia, y de disminuir los colosales sacrificios que están haciendo las tropas soviéticas, en comparación con los cuales los sacrificios de las tropas anglo-sajonas aparecen minúsculos”

 Las notas de excusas occidentales, hicieron pensar al Consejo Estatal de Defensa soviético que aquella actitud daba aire a un Ejército Nazifascista muy mermado moral y militarmente. Adolf Hitler comprende que no puede contener la nueva ofensiva soviética que se acercaba hacia el río Dnieper. Da orden de fotificarlo, creando una línea de defensa llamada “Panther-Wotan” a modo de muralla oriental, para contener los ataques soviéticos en todo el frente desde Kerch hasta el rio Narva. Fortificando especialmente las posiciones en el Dnieper (Kremenchug, Zaporozhe y Nikopol). Para retrasar el avance soviético, las SS destruyen absolutamente todo (orden de tierra quemada) al retirarse, las fuerzas nazis asesinan a sus habitantes, destruyen aldeas, puentes, vías férreas, campos, edificios, absolutamente toda infraestructura que pudieran aprovechar los soviéticos.

Comienza la liberación

 El 26 de Agosto, las fuerzas soviéticas emplean 2.650.000 soldados con 51000 piezas de artillería, 2400 blindados y 2850 aviones se lanzan a la ofensiva, frente a 1.250.000 soldados, 12500 piezas de artillería, 2100 tanques y 2000 aviones, del ejército alemán. El 15 de Septiembre tras fuertes pérdidas por ambos lados, los nazis se retiran del curso inferior del río, perdiendo la ciudad de Poltava. Los nazis pasan a la ribera oeste del Dnieper.

 5.000 paracaidistas rojos son aerotransportados para impedir el asentamiento de las divisiones alemanes, pero fracasa la operación el 24 de Septiembre. Las unidades supervivientes se unen a los destacamentos de guerrilleros que actúan tras las líneas alemanas.

 Cruzar el río Dnieper de frente, era una temeridad. Sus orillas eran empinadas, llenas de fortificaciones. Así los alemanes creían que las fuerzas soviéticas tenían que traer transbordadores, atacando las zonas de más fácil acceso, lo que le daría tiempo a la “Wehrmacht” a concentrar sus reservas y repeler los ataques.

 Con cada mes que pasaba los alemanes consolidaban sus líneas, así 10 nuevas divisiones llegaron del Oeste. Por esto, en fuertes oleadas, en almadías, balsas, barcas, troncos, barriles, tablones y buceadores expertos en demoliciones, ante el estupor nazi, hicieron que el 1 y 2º Frente Ucraniano cruzara, bajo fuertes pérdidas, el río. Una densa cortina de artillería machacaba constantemente las líneas alemanas, en las brumosas madrugadas de últimos de septiembre, esta increíble gesta fue realizada en escasos 10 días. En 300 kms tomaron diferentes cabezas de puente, en la confluencia con el río Pripyat en el norte. Así, el 3º Ejército de Tanques de la Guardia y el 40º Ejercito del Frente de Voronezh, tras ocupar la orilla crearon un puente de barcas bajo el fuego nazi, y tomaron la carretera principal de Kiev con el este. Al sur, nuevas cabezas de puente lograron los heroicos soldados (Dneprodzerzhinsk y uno cerca de Kremenchug) hasta 23 pasos el 30 de Septiembre.

 Eficazmente 17.322 guerrilleros ucranianos soviéticos enlazaron con sus camaradas del Ejército Rojo, aniquilando a los defensores nazis de las fortificaciones, y sirviendo de guía a las fuerzas liberadoras.

La toma de Kiev

 Las fuerzas alemanas contraatacaron a estas cabezas de puente. Pero los valientes combatientes rojos no se amilanaron, a pesar de la escasez de alimentos y la falta de municiones, respondieron a las cargas explosivas con bombazos, resistiendo durante 72 horas de continua lucha. Solamente quedaron el 20-30 % de las unidades, pero se mantuvieron en sus posiciones. Los nazis concentraron en estos 300 kms., toda su aviación, impidiendo la llegada de refuerzos soviéticos por esos días. Pero pasado este tiempo, un ejército soviético aéreo contraatacó desbaratando los planes alemanes y a la vez posibilitó la llegada de transbordadores con casco de acero, que descargaron en la orilla izquierda fuertes contingentes de artillería, infantería y blindados, que abrieron una gran brecha en el dispositivo germano.

 De Octubre a Diciembre, se realizaron grandes ofensivas desde las cabezas de puente sobre el Dnieper (Operaciones realizadas desde las ciudades de Pyatihatskoy, Znamenskaya, Dnepropetrovsk-Kremenchug) y más al sur la Operación de Melitopol. En algunos lugares con una profundidad de 80 kms., barrieron a las fuerzas principales nazis. Convergiendo las columnas en Kiev, siendo ésta liberada el 6 de Noviembre.

Resultados de la Ofensiva

La derrota de una de las columnas vertebrales del Ejército Nazi tuvo unas consecuencias muy importantes en el transcurso de la guerra:
1.- Al conseguir en un plazo muy corto cruzar el tercer mayor río de Europa, obligó a los nazis a retirarse precipitadamente de todos los frentes.
2.- La liberación de Kiev, culminó la operación dando un fatal puñetazo a las aspiraciones nazis de mantenerse en Ucrania.
3.- Provocó que las columnas soviéticas se abrieran paso hacia las fronteras occidentales llegando a Rumanía, Moldavia, Hungría y Polonia.
4.- Se liberaron el Donbass y cientos de ciudades donde recuperaron la libertad decena de millones de personas, que habían soportado la esclavitud nazi.
5.- Con el avance simultaneo del frente ucraniano, se liberaron las regiones de Kalinin, Smolensk, y toda la región de Bryansk, de norte a sur.
6.- Rápidamente se restauró la producción metalúrgica, minera e industrial ucraniana que proporcionó un enorme desarrollo de la economía soviética.
7.- Demostró de una forma, particularmente relevante, la unión de la lucha del pueblo en armas en un tronco común único. El movimiento guerrillero ucraniano soviético coordinado con el Ejército Rojo; en las poblaciones liberadas, se fueron creando los soviets urbanos y campesinos, con la milicia obrera y campesina; en las fábricas e industrias recuperadas, los comités obreros de acuerdo a un plan centralizado, reactivaron la producción.

Cada participante no fue olvidado

 En la batalla del Dnieper se caracteriza más que ninguna otra batalla, por el heroísmo en masa de todo el Ejército Soviético. 2.438 soldados fueron galardonados con la más alta condecoración soviética: Héroe y Heroína de la Unión Soviética. Este hecho es muy significativo de la importancia de la operación, pues en una sola batalla se dieron tantos galardones como todo el resto de la guerra que anteriormente hubo. Especialmente se crearon para esta batalla condecoraciones que llevaban adjunta apoyo financiero, sanitario y social como la Orden Suvorov de 1º, 2º y 3º clase.

Fuente: Amistad Hispano-soviética.

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