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miércoles, 28 de marzo de 2012

En solidaridad con las FARC-EP y los revolucionarios del mundo

En solidaridad con las organizaciones revolucionarias del mundo, reivindicamos la lucha armada como una de los tipos de combate contra el imperialismo y la reacción

   Caracas, mar de 2012. Voz Proletaria, VP.- Una de las características más valiosas que posee un revolucionario o una organización verdaderamente revolucionaria, es el internacionalismo proletario. El Internacionalismo revolucionario, consiste en solidarizarse con todas aquellas organizaciones que se enfrentan al capitalismo independientemente de las formas y tipos de lucha que para ello utilicen. Nuestro Movimiento Gayones, consiente de esto, pone en práctica siempre que se haga necesario y las condiciones así lo exijan, el internacionalismo proletario en su más amplia expresión. En ese sentido, dedicamos este artículo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y al ELN específicamente, esos ejércitos populares revolucionarios y socialistas, de hombres y mujeres que han consagrado sus vidas por la causa más justa, más hermosa y más noble de todas: liberar a la humanidad de la opresión capitalista. 

   Contrario a eso, en nuestro país, estamos presenciando una arremetida despiadada contra ese Ejército del Pueblo de la patria grande de Bolívar. Desde distintos sectores, se pretende silenciar a los revolucionarios, estigmatizarlos con su “simpatía a la guerrilla”. Lo peor del caso, es que muchas de esas organizaciones dizque revolucionarias salen al paso de las acusaciones, condenando a las FARC-EP y a la lucha armada, tratando de desligarse de ellos y hasta ofendidos por las comparaciones. No son pocos los grupos que se pretenden de izquierda, que han condenado a la guerrilla bolivariana y que se desmarcan para no “rayarse”. 

   Por esta razón tan lamentable, nos vemos en la necesidad de hacer un llamado de atención ideológico a estas organizaciones, recordándoles las diferentes formas y tipos de lucha revolucionaria. De esta manera, instamos a estos grupos a definir de que lado están, del lado de los revolucionarios o del lado de los contrarrevolucionarios, no existe ni puede existir una tercera opción. 

  Las condiciones económicas son el germen de la lucha de clases. En la actual sociedad capitalista, los trabajadores y el pueblo pobre, son explotados y oprimidos por los capitalistas dueños de los medios de producción. Como vemos, son contradicciones inconciliables, una clase, la proletaria lucha por sus intereses que son los intereses contrarios a la clase burguesa, de allí a que la solución de este problema no sea más que una lucha de clases sin cuartel en la que se utilizan todas las formas de lucha y todos los métodos para aplastar al enemigo de clase. Soñar con una conciliación es solo una manera de preservar y defender los intereses de los explotadores. 

   De aquí nos podríamos preguntar ¿Cuáles son estas formas y métodos de lucha? La lucha de clases del proletariado adquiere formas distintas, según se desarrolle en el terreno económico, en el político o en el ideológico. Estas son precisamente, las tres formas fundamentales de lucha, pasemos ahora a estudiarlas para determinar como debe ser la actitud revolucionaria. 

Lucha económica 

   Se conoce como lucha económica a todas las acciones inmediatas de los trabajadores por preservar y mejorar sus condiciones de vida (contrato colectivo, cesta ticket, prenatal, etcétera). 

   La lucha económica, es el primer escalón dentro de la lucha de clases del movimiento obrero. Aún así es una forma muy importante que en ningún momento se debe pasar a segundo plano. 

   Es importante, por dos razones fundamentales, la primera, es porque esta permite mejorar un tanto la situación de la clase obrera aun dentro del capitalismo. Esto lo demuestra la experiencia práctica de muchos países, donde los obreros tras largas y sangrientas jornadas de lucha, consiguieron obligar a la burguesía a hacerles importantes concesiones. Por ese motivo, no se debe perder en ningún momento de vista la organización de la lucha económica del proletariado; en segundo lugar, la lucha por las reivindicaciones económicas, siendo la primera y la que mejor comprenden los trabajadores independientemente de su claridad ideológica o política, incorpora progresivamente al movimiento obrero las más grandes capas de obreros y cuadros combatientes revolucionarios, es una escuela donde se forjan los comunistas marxistas. 

   Claro esta que, con la lucha económica no se logra hacer el más mínimo daño al régimen explotador. Las reivindicaciones como el aumento del salario se vuelven sal y agua, la posible reducción de la jornada laboral intensifica la explotación y en cualquier momento de convulsión, la burguesía, bajo su “legalidad” no pierde la oportunidad de retirar las concesiones ganadas por los trabajadores como vemos en Europa, donde se aplican paquetes neoliberales que barren por medio de simples decretos todas las mejoras ganadas tras décadas de lucha por parte de los trabajadores. 

   Es por esto que el movimiento revolucionario no se puede detener y limitar solamente a este tipo de lucha. Se debe usar para preparar las condiciones que permitan clarificar la conciencia de clase de los trabajadores e incorporarlos a la lucha ideológica y política. Si no se encauza de esta manera la lucha económica, podríamos decir que se está luchando en vano. 

Lucha ideológica 

   Al tropezar de manera indefinida con injusticias y con muestras de desigualdad económica y social, con exclusiones y con desprecio por ser pobres, se origina entre los trabajadores un sentimiento de descontento, de irritación y de protesta. Sin embargo, no hay que identificar ese sentimiento con la conciencia de clase. Lenin definía la conciencia de clase con las siguientes palabras: “es la compresión por parte por los obreros de que el único medio que tienen para mejorar su situación y emanciparse es la lucha con la clase de los capitalistas… La conciencia de los obreros significa también la comprensión de que los intereses de todos los obreros de un país son iguales y solidarios, que ellos forman una clase distinta de todas las demás clases de la sociedad. Finalmente, la conciencia de clase de los obreros significa la comprensión por éstos de que para conseguir sus fines han de lograr una influencia sobre los asuntos públicos”.

   La conciencia de clase, en fin de cuentas, es cuando los obreros comprenden que para acabar con la situación que padecen, no hay más opción que acabar con el sistema capitalista, con el Estado burgués e instaurar la dictadura del proletariado. 

   Claro está, que esta conciencia de clase no cae del cielo, es un trabajo que deben llevar las organizaciones revolucionarias al seno de los trabajadores. 

   Aquí entra en juego también la propaganda. Por un lado utilizada por los trabajadores y por otro, por la burguesía. Los trabajadores deben valerse de todos los métodos posibles para hacer llegar a las masas su propaganda (periódicos, agitadores, programas de radio, pintas, volantes entre otras). En este estadio, es donde se agudizan las contradicciones, donde los obreros logran organizarse para enfrentar de manera más sólida a los explotadores. 

   La lucha ideológica permite a los trabajadores incorporarse de lleno a la vida política de la sociedad, presentarse, no como un grupo de descontentos, sino como una fuerza con propuestas políticas, no para la clase obrera nada más, sino también para aglutinar en torno de su vanguardia a todas las masas oprimidas de la sociedad, es ganarle a la burguesía a los millones y millones de personas que viven en la alienación. Cuando el proletariado por medio de la lucha ideológica logra ejercer influencia en los sectores más importantes de las masas, es cuando la lucha política se convierte en la lucha predominante de los revolucionarios en contra de los burgueses explotadores. 

Lucha política 

   Es la forma superior de la lucha de clases de los revolucionarios. Esta lucha es una necesidad, es imprescindible mantenerla cuando se trata incluso de mantener una reivindicación económica. La burguesía tiene de su lado al Estado (independientemente si el Gobierno es de derecha o izquierda), el cual utiliza para hacer fracasar las huelgas o cualquier acción de los trabajadores. Más de un revolucionario a sentido la represión por parte de los cuerpos represivos cuando intenta ejecutar acciones que sirvan a los intereses de los explotados y oprimidos. 

   El Estado, es un instrumento que sirve a los intereses de una clase social (en este caso la burguesía) para aplastar y sojuzgar a otra, no tiene otra razón de ser, ni en Venezuela ni en Francia es diferente. La burguesía utiliza toda la “legalidad” del Estado (que está hecha a su medida) para aplastar a los revolucionarios y para mantener su dominio y la explotación. En fin, el Estado buscará aplastar cualquier brote revolucionario. 

  Dentro de la lucha política, como forma de lucha de clases, se encuentran dos tipos de lucha bien particulares, la primera es la lucha pacífica y la segunda es la lucha violenta o armada. 

   Los revolucionarios deben ajustar la lucha política a las circunstancias de cada caso y recurren a los procedimientos más diversos, desde las manifestaciones, huelgas políticas, (en defensa de determinadas reivindicaciones políticas) e intervención en las elecciones y parlamentos, hasta la INSURRECCIÓN ARMADA. 

  En un país con un gobierno que permita la organización y la lucha pacífica, las organizaciones revolucionarias aprovechan para intensificar su trabajo en las masas de manera abierta, participan de la vida política de forma legal y asestan golpes duros contra los explotadores. Tal es el caso de Venezuela, donde el gobierno del Comandante Chávez, ha dado las garantías mínimas para la lucha política pacífica de los revolucionarios. 

  Sin embargo, en Colombia, la cosa es bien distinta. En ese país, existen casi 8.000 presos políticos mantenidos en las condiciones más deplorables, torturados y sin ningún tipo de derechos humanos. Cualquier tipo de oposición política es considerada “terrorista” y perseguida hasta asesinar a sus miembros. 

   Las guerrillas, a mediados de la década de 1980, optaron por la forma política-pacífica, con la llamada Unión Patriótica, el resultado fue más de 4000 cuadros políticos asesinados por sicarios pagados por el Estado, cuatro candidatos presidenciales y un importante número de candidatos a gobernadores. De cada 100 sindicalistas asesinados en mundo, 70 son en Colombia. 

  En pocas palabras, está demostrado de manera evidente, que en ese país, las condiciones para los revolucionarios, exigen que se aplique el tipo de lucha POLÍTICO-ARMADA como la única que garantiza la vida para los revolucionarios. Si revisamos los postulados de los clásicos Marx, Engels o Lenin, podremos encontrar como la lucha armada, es un derecho para los pueblos cuando las condiciones así lo exigen. 

   Por tal motivo, sentenciar a las FARC-EP como terroristas, narcotraficantes y otras calumnias infundadas, es hacer el juego a favor de la lucha ideológica burguesa, que busca aislar a estos dignos camaradas hijos de Bolívar. Y de eso se trata el juego que actualmente se está dando en contra de las guerrillas colombianas. En nombre de la institucionalidad burguesa, en nombre de organismos imperialistas como la INTERPOL, se está haciendo una especie de nuevo plan cóndor para tratar de mermar la lucha armada. En organismos regionales como UNASUR, se está aislando a las guerrillas y se les niega su evidente carácter de factor político dentro de un conflicto civil motivado por causas sociales. 

   Desde el Movimiento Gayones, REIVINDICAMOS DE MANERA DECIDIDA Y CONTUNDENTE LA LUCHA ARMADA del pueblo colombiano y de su ejército popular, las FARC-EP y el ELN, y otras organizaciones guerrilleras. No toleramos la actitud cobarde y pusilánime de algunos seudorevolucionarios que condenan la lucha violenta revolucionaria en una clara demostración de ignorancia de la teoría y la práctica del socialismo científico y de los postulados del marxismo y del leninismo. En el Movimiento Gayones NO nos sentimos ofendidos con que se nos compare con las FARC-EP, el ELN y otros dignos ejércitos de la Patria Grande de Bolívar, al contrario, nos sentimos halagados y esa identificación ideológica nos llena de entusiasmo revolucionarios para intensificar nuestra lucha organizativa en el seno de las masas populares. Decimos de manera contundente "en los fusiles de las FARC resisten los pueblos de América".

  Nuestro Movimiento Gayones, tiene como una de sus premisas fundamentales, el internacionalismo proletario y por tal motivo, nos solidarizamos y nos identificamos de manera ideológica con la correcta lucha de los heroicos camaradas de ese pueblo que en armas se bate contra los fascistas en las montañas de la hermana patria. A las FARC-EP, al ELN, y a todos los revolucionarios que luchan en el mundo en contra del imperialismo, del fascismo y de la reacción, extendemos nuestro abrazo revolucionario y nuestro compromiso solidario con la causa más justa de todas, el socialismo científico. 

   Exhortamos a todos los que se reivindican como revolucionarios, socialistas, antifascistas, antimperialistas, bolivarianos, a fijar una posición de solidaridad con las guerrillas colombianas, a condenar las persecuciones a estos camaradas dentro de un país supuestamente neutral como el nuestro. Recordemos y tengamos siempre presente que la revolución cubana no se hizo con guantes de seda, de estar vivo el Che Guevara, ¿Cuál sería la postura de muchos en nuestro continente hacia él? 


¡Vivan las FARC-EP! 
¡Viva el ELN! 
¡Viva la lucha revolucionaria de las guerrillas! 

Kinyivi Iu Yush 
(Vamos Pueblo Valiente) 

Sala de investigación y redacción de Voz Proletaria – Mov. Gayones.
Caracas - Venezuela

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