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jueves, 17 de noviembre de 2011

¡Solidaridad con los camaradas Juanjo, Xavier y Albert!

Solidaridad internacionalista con los camaradas que luchan contra el enemigo de clase y el fascismo   


   Juanjo Serrano, Xavier Auré i Albert Camarasa, militantes del PCPE y de los CJC respectivamente, están pendientes de un juicio –fijado por tercera vez para el 1 de diciembre- en el que el fiscal solicita tres años y diez meses de cárcel para cada uno de ellos

   El fiscal solicita tres años y diez meses de prisión para tres comunistas, miembros del PCPE y los CJC. El origen de la misma es una denuncia policial, orquestada a partir de la manifestación celebrada en Barcelona el día 14 de noviembre de 2007, que se convocó como protesta por el asesinato de un joven antifascista en Madrid el anterior día 11. 

   Esta acusación es un puro montaje policial -realizado sin pruebas ni la menor consistencia-, para tratar de desmovilizar a la organización comunista en este país; y también a otras organizaciones que actúan dentro del movimiento antifascista.

Los hechos que dieron lugar a esta denuncia-farsa son los siguientes:

   El 11 de noviembre de 2007 fue asesinado en el metro de Madrid el joven antifascista Carlos Palomino, a manos de un fascista de 23 años –soldado profesional del ejército español- que se dirigía a una concentración del partido fascista Democracia Nacional. Inmediatamente se suceden las concentraciones y movilizaciones de condena y repulsa por este asesinado fascista en distintas ciudades del estado español, también en Barcelona.

   El estado de indignación de los/las manifestantes antifascistas es proporcional a la brutalidad del asesinato y a la tergiversación informativa que los medios de comunicación del sistema realizan al presentar el hecho con el consabido e interesado discurso de “enfrentamiento entre grupos de jóvenes antisistema”.

  El 14 de noviembre en Barcelona, diversos colectivos y organizaciones antifascistas convocan una manifestación, donde desde el primer momento queda claro que la policía – Mossos d’Esquadra (dirigida por el Conseller Saura de ICV-EUiA – socios catalanes de Izquierda Unida y el PCE) tienen orden de no dejarla discurrir de forma pacífica. El operativo montado no guarda ningún tipo de proporcionalidad con la protesta: toma policial del centro de Barcelona con los antidisturbios preparados para cargar, intimidaciones en el metro a los asistentes, ambulancias preparadas como si de un escenario bélico se tratara, amago de carga cuando la cabeza de la manifestación se pone en marcha, etc.

   Durante la manifestación se suceden diversos intentos -por parte del operativo policial- para cortar su desarrollo en diversos puntos, lo que hace aumentar el nerviosismo y la indignación por parte de los manifestantes. Esta situación se va agravando durante la marcha, y cuando ésta no lleva ni 400 metros de recorrido se produce una brutal carga policial que crea -en el mismo centro de Barcelona-, una situación de conmoción social imposible de justificar, al extenderse la represión a la zona comercial del Passeig de Gracia y acabar afectando a los transeúntes.

   Como resultado de la carga policial se producen diversas agresiones, en las que varios manifestantes tienen que ser evacuados en ambulancia. También se producen cinco detenciones, entre ellas la de dos camaradas de los CJC-JCPC, que son conducidos a la comisaría central de los Mossos d’Esquadra de Barcelona; y, dado que uno de los detenidos era menor de edad en ese momento, la policía no tuvo más remedio que comunicar a la familia su detención. 

   Inmediatamente, dirigentes del PCPC-PCPE y de los CJC-JCPC, acompañados de una abogada, se personaron en la comisara junto a los padres de los detenidos. En ese momento éstos son requeridos para que se identifiquen y, después de una larga espera en la comisaría, un policía llama a un camarada del PCPC-PCPE y a dos camaradas de la CJC-JCPC, para informarles que han sido reconocidos por su intervención en la manifestación, y que han sido denunciados por la policía. Todo un montaje policial -ya que incluso se da el caso que nuestro militante del Partido no había podido participar en la manifestación por dificultades familiares–, dirigido a criminalizar la lucha antifascista y la militancia comunista.

En los días sucesivos el fiscal concretó la denuncia:
- Por un lado, tres compañeros antifascistas detenidos en la manifestación.
- Por otro, tres camaradas del PCPC-PCPE y de la CJC-JCPC (uno de los detenidos y dos de los inculpados en la comisaría), a los que se les acusa “de un delito de atentado y de un delito de desordenes públicos”, por montar una supuesta barricada con contenedores de basura y apedrear a la policía. Solicitándoles “3 años y 10 meses de cárcel y la inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo”. El expediente de los menores queda archivado, puesto que el Juzgado de Menores no ve indicios de delito. Para sostener esta denuncia la fiscalía solo presenta una “prueba”: el testimonio de los policías, no habiendo ningún indicio de que ocurrieran los hechos mencionados y de que los acusados participaran en ellos.

   No es la primera vez que el gobierno de este país recurre a falsas denuncias contra activistas anticapitalistas de distintas ideologías, solo con la falsa declaración de la policía (pues la declaración policial tiene presunción de veracidad, no así la de los otros testigos). La diferencia en este caso, es que en lugar de un único sumario que afecte a todos los inculpados por los mismos hechos, el fiscal los ha separado en dos sumarios: uno con los tres activistas que pertenecen a distintas organizaciones, y otro, exclusivamente contra los militantes comunistas del PCPC-PCPE y de la CJC-JCPC.

   Por todo lo expuesto el PCPE, y los CJC, entendiendo esta situación de persecución y represión contra tres militantes comunistas que pueden ser condenados a prisión, como una acción planificada por los aparatos del estado contra nuestro proyecto político, y contra el desarrollo de una opción revolucionaria en el estado español, hace un llamamiento a la solidaridad con los encausados y empieza una campaña de denuncia de este montaje anticomunista con actos, concentraciones, recogida de firmas y apoyo internacional. 

   El primer juicio contra los tres camaradas fue fijado el 21 de Octubre de 2010 y debido a un error burocrático, la no presentación de un documento en el que se indicaba que la fiscalía de menores no encontraba indicios de delito, que beneficiaba a los acusados, el juicio se aplazó hasta el 14 de Febrero.

   El Partido intensificó en aquel momento la campaña de solidaridad, consiguiendo una importante presión a la fiscalía los primeros días de febrero. Esta presión se vio representada por una desmesurada presencia policial el día del juicio, intimidando a los concentrados que había en apoyo a los camaradas y también a los familiares y acusados, llegando al punto que algunos familiares no tuvieron sitio en la sala del juicio porque ciertas sillas debían ser ocupadas por policías secretas miembros de las brigadas de información. El juicio volvió a retrasarse hasta el 1 de diciembre por el mismo motivo que el anterior, la burocracia había sido incapaz en cuatro meses de trasladar un papel de la fiscalía de menores al juzgado. Ante esta situación el PCPE considera que esta artimaña es fruto de la presión política, en la que el sistema se ve incapaz de condenar a tres comunistas ante la ola de solidaridad mostrada. Por ello, el retrasar el juicio es un modo de calmar la solidaridad e intentar que en diciembre haya unas condiciones más oportunas para el sistema para meter en prisión a los tres camaradas de Barcelona.

   El 1 de Diciembre se celebrará definitivamente el juicio. Se presenta muy difícil para los tres camaradas. No hay prueba gráfica alguna y las únicas pruebas serán los testigos falsos de la policía y de los acusados. Desgraciadamente en este sistema de dominación burguesa la palabra de unos policías tienen mucho más valor que el resto y esto lleva a una indefensión jurídica de nuestros camaradas. Ante esto solamente nos queda levantar la defensa de la solidaridad de clase y el internacionalismo proletario. 

Fuente: Colectivos de Jóvenes Comunistas / RedGlobe

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